11 de marzo de 2016
11.03.2016

La Donna è mobile

11.03.2016 | 12:24

El melodrama recurre a motivos grandilocuentes y patéticos, a una trama enredosa y a perfiles tópicos. Los amores imposibles o las intrigas sentimentales componen el tejido que la ópera clásica acogió. Verdi quiso ir más allá de los clichés del bel canto y puso la música al servicio de las situaciones. Aun así, sobresalen más los temas cantados y la orquesta, dirigida por Martin Mázik, que los ingredientes escénicos. Los músicos sacan brillo a la partitura de Rigoletto (1851), con la base literaria de Francesco M. Piave a partir del drama teatral El rey se divierte, de Victor Hugo, en un montaje limpio, bajo la dirección de Roberta Mattelli, que no traspasa la frontera de lo convencional. La pasión y el embuste nutren los pasajes de la compañía Ópera 2001, la cual mantiene viva la llama del género.

Los intérpretes necesitan amplio registro musical y riqueza dramática. El tenor Juan Carlos Valls tiene algunas limitaciones vocales pero posee un chorro de voz cuando abre el grifo. Es célebre el aria del duque La donna è mobile (La mujer es voluble). Más sólida imagen y peso vocal ofrece el barítono Lucian Petrean. Proyecta y envuelve al numeroso público con su bufonesco papel. La soprano Pauline Rouillard alcanza todo su relieve al exhibir sus florituras de gran belleza en los tonos muy agudos. Es emotivo el dúo entre Rigoletto (que aquí no es deforme gracias a los polvos mágicos de la directora) y su hija. Una tímida tormenta acompaña al crimen, donde se vuelve a comprobar el poderío del bajo Ivaylo Dzhurov, el asesino a sueldo.

Le falta robustez al guión, pero se sabe que el aristócrata seduce y deshonra a las mujeres y que gobierna despóticamente. El bufón es cómplice suyo y cariñoso en su calidad de padre. Ignora el rapto de su hija que conduce al trágico desenlace como consecuencia de sus acciones. La crítica de Victor Hugo hacia la monarquía de Francisco I se prohibió en la liberal Francia. Verdi sufrió censura y se cambiaron los personajes y el lugar de la acción. Y al rey le sustituyó el duque en un pequeño ducado del siglo XIV.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine