Lang Lang
Pianista 

«Vivo para la música, no para los aplausos»

La gran estrella del piano en este inicio del siglo XXI ofrece mañana un concierto en el Palau de Música de Valencia

02.03.2016 | 03:54
«Vivo para la música, no para los aplausos»

Interpretará obras de Chaikovski, Bach y Chopin y el viernes una clase magistral en el Oceanogràfic.

Usted pasa unos 20 días al año en su casa, el resto viajando. ¿Cómo hace para no sentirse extranjero allí donde va? ¿Hay algún hábito o algún objeto fetiche que siempre va con usted?
Me he acostumbrado a viajar mucho y lo disfruto, la verdad. Me ofrece la oportunidad de conocer gente agradable, de visitar ciudades maravillosas y llenas de historia.

¿Consigue equilibrar vida familiar y profesional con una vida así o es un sueño inalcanzable con su agenda actual?
Para mí, sí existe ese equilibrio. Mientras viajo, tengo la oportunidad de experimentar muchas cosas nuevas.

Si no es indiscreción, ¿por qué ha fijado su residencia en Nueva York, la ciudad de donde nadie es?
Tengo una residencia en la ciudad de Nueva York, sí, pero la realidad es que no paso mucho tiempo allí debido a mi plan de viajes. Nueva York es un centro artístico importante y residir allí es también muy conveniente en términos de viajes.

¿Se considera libre hoy en día? ¿Nadie, ni familiares ni agentes, decide por usted?
Sí, soy libre. Tomo mis propias decisiones en la mayoría de las ocasiones.

¿Ser un niño prodigio ha sido una pesada losa? ¿Echa de menos haber tenido una infancia más «normal»?
Fue algo natural para mí, ¿sabe? Nunca pensé demasiado en cómo se me calificaba. Estudié mucho el piano cuando era niño, pero disfruté mucho haciéndolo. No siento haberme perdido una infancia normal, porque era feliz con lo que hacía por aquel entonces.

¿Qué se puede hacer para que la música clásica «mole» a los jóvenes?
La música clásica está llena de diversión cuando realmente la comprendes. Yo intento establecer una conexión con la gente joven y ayudar a que se familiaricen con la música clásica.

En España la música ha perdido espacio en los programas educativos y no es obligatoria. ¿Vamos mal?
Yo creo que la música debería de estar presente en la educación y en la vida. Si enseñamos un poco de música a la gente joven, la amarán de una manera natural.

«La pasión y la improvisación nunca pueden dañar la técnica». ¿Esa sería su norma? ¿La técnica por encima de todas las cosas no puede conducir a una gimnástica del piano?
La técnica es el fundamento, pero tienes que presentar la música con imaginación, pasión y muchas ideas.

Sus críticos le reprochan que hace entretenimiento, no cultura. ¿Qué responde usted?
Pues que mi deseo es acercar la música a la gente joven y eso implica que a veces tenemos que explorar caminos atractivos, pero lo fundamental es que interpreto música clásica con seriedad y desde el pensamiento analítico, como una forma de expresión cultural.

¿Y sabría vivir sin los aplausos?
Sí. En realidad paso mucho más tiempo practicando solo que sobre los escenarios. Todo el mundo tiene un motivo para vivir. En mi caso, creo que vivo para la música, no para los aplausos.

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