Xosé Castro
Traductor y escritor 

«La evolución de la lengua no significa siempre una mejora»

Su voz es habitual en el programa Gente despierta en las noches de Radio Nacional

16.10.2015 | 01:53
«La evolución de la lengua no significa siempre una mejora»

Acaba de publicar, junto a Alberto Gómez, Antonio Martín y Jorge de Buen, el libro 199 recetas infalibles para expresarse bien.

Su libro se titula 199 recetas infalibles para expresarse bien. ¿Por qué no 200, por aquello de redondear?
[Risas] Al reunirnos con la editorial acordamos que el título debería ser algo atractivo. Queríamos que además expresara nuestra forma de ser, más desenfadada.

Entonces, ¿necesitamos algo más de 199 expresiones para hablar bien? Nuestro idioma es muy rico.
Claro. Yo siempre digo que en lengua, evolución no siempre significa mejora. El latín por ejemplo, lo hemos destrozado. De ahí que necesitemos la ortografía, que son como unas muletas de la lengua.

Los anglicismos tampoco están ayudando mucho...
Eso es imparable. Hace un tiempo leí que al año se producen unos 1.000 neologismos. Yo adoro los extranjerismos, pero siempre y cuando sean necesarios. Hay algunos que incluso hemos usado bien y se nos ha olvidado por influencia del inglés. Te pongo un ejemplo con «confrontar». El uso correcto era el de poner algo frente a otra cosa, ahora lo usamos más con el sentido inglés de enfrentamiento, de choque, como algo negativo.

Sin ir más lejos selfi fue nombrada como la palabra del año en 2014.
Así es. Algunas instituciones deberían apostar más por la españolización de las palabras. Es cierto, que se adaptó al español al quitarle la «e» final del inglés, aunque sigue existiendo la palabra autofoto. Estamos muy expuestos al inglés. Sin embargo, también es cierto que selfi tiene algunos matices como es estar hecho con el móvil, en una situación desenfadada...

¿Usted es más de «albóndigas» o de «almóndigas», porque las dos están aceptadas por la Real Academia Española?
Con un tema parecido tengo una anécdota. La madre de una conocida decía «cocretas» y «cloquetas», su explicación era que unas eran de carne y otras de pescado. Bromas aparte, con almóndiga, las instituciones defienden que hay muchas personas que usan ese término. Yo quiero que me enseñen los papeles. Es fácil reírse de ese tipo de palabras, pero no nos reímos de términos como «evento» que también usamos mal.

¿Somos vagos a la hora de hablar?
Somos vagos por la ley del mínimo esfuerzo. A veces un grito dice más que una palabra o una expresión.

¿Internet nos ha hecho peores hablantes y escritores?
Me gusta ver el lado positivo. Nunca hemos leído y escrito tanto como ahora. Sí es cierto que las redes sociales han roto un poco el filtro. Aunque es verdad que hay que tener cuidado si escribimos en foros profesionales. Ahí, tu forma de hablar te determina como persona y profesional.

No hace falta leerse todos los Nobel de Literatura para hablar bien, entonces.
Para nada. Hay que tener la mente abierta.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine