15 de octubre de 2015
15.10.2015

«La política es un valor añadido a la comedia»

Carlos Sobera y Marta Torné protagonizan la obra El Ministro, que se estrena mañana en el Teatro Principal

15.10.2015 | 00:44
«La política es un valor añadido a la comedia»

Un ministro de Economía sin escrúpulos y la profesora de francés de sus hijos con la que quiere intimar se ven envueltos en un atraco y en un enredo de final inesperado. Esta es la trama de El ministro, la comedia que Carlos Sobera y Marta Torné traen al Teatro Principal de Alicante, con representaciones el viernes, sábado y domingo.

«Es una comedia hilarante que mezcla el lumpen con un ministro de Economía para dar una sacudida al momento político que vivimos», apuntó ayer Sobera en Alicante, que indicó que la obra «es una reflexión sobre lo que se ha visto últimamente y está muy pegada a lo real, desde la crisis económica al rescate de los bancos o la subida de impuestos, que se ve con humor y sarcasmo».

«La política es un valor añadido a la comedia», indicó Sobera, a lo que Torné añadió «sin ser partidista», ya que hay «momentos en los que la gente aplaude al ministro y otros a los atracadores, vinculados al movimiento de los indignados».

Después de 200 funciones y un año desde su estreno en Madrid, donde permaneció seis meses en cartel, los actores admiten que han visto la función varios políticos, pero ningún ministro. «Estaría bien que la vieran, aún tienen oportunidad porque volveremos a Madrid, y seguro que De Guindos no ha echado una cana al aire en su vida pero si ve esto no lo haría nunca», bromeó Sobera, mientras Torné señaló que «los políticos se han mediatizado muchísimo, son grandes estrellas que van a bailar al Hormiguero de Pablo Motos o a charlar con Ana Rosa en su casa. Son protagonistas mediáticos y la gente les busca».

Los intérpretes señalan que a la gente le gusta reírse de los políticos porque les sirve de «catarsis». Sobera apuntó que «cuanto mayor es la tragedia del ministro, mayor es la comedia en el patio de butacas» y relató que a su personaje «le pasa de todo y la gente lo celebra, como si le gustara que fuera de verdad. Y no, soy yo el que me caigo en la función y De Guindos está de puta madre. La gente se ríe de todo lo malo y funcionaría igual si fuera un cirujano o un maestro».

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine