Inma Serrano
Cantautora 

«Las chicas lesbianas de hoy se van a comer el mundo»

«Cada disco es como un parto que sale cuando tienes un repertorio y cosas que contar», cuenta la artista

12.10.2015 | 02:36
La cantautora Inma Serrano.

Curtida desde hace 20 años en escenarios españoles y de Latinoamérica, Inma Serrano (Alicante, 1968) se atreve ahora con las rancheras para homenajear en su noveno disco a Chavela Vargas y solidarizarse con las mujeres que tienen que amar en secreto a otras mujeres.

Ha titulado su último disco Mi sueño. ¿Cuál es su sueño?
Mi sueño es permanecer en el mundo de la música y por el momento es un sueño cumplido aunque reconozco que complejo en algunos momentos.

¿Qué hace en esos momentos?
Echar mano de la ilusión y de la voluntad. Soy el ejemplo de que con ilusión y voluntad se puede permanecer con tirón en el mundo de la música. Cantos de sirena ha cumplido ya 17 años y yo llevo 20 subida en los escenarios.

¿Le ha costado conseguirlo en un mundo tan competitivo y que ha cambiado tanto con Internet?
Todo cuesta en esta vida. Cada disco es como un parto que sale cuando tienes un repertorio y cosas que contar. Una vez que sacas el disco, la alegría es tan grande que te olvidas de todo lo malo.

¿Qué ofrece en este nuevo trabajo?
Son composiciones en las que se mezclan las cuerdas, las percusiones flamencas, las guitarras, los guitarrones mexicanos, las vihuelas, las trompetas y las palmas. El disco está gustando en España y en breve empezaré la gira americana por México, Costa Rica, Los Ángeles, Miami, Colombia y Puerto Rico. Canto a Chavela Vargas, a México y a todas esas mujeres que aman en secreto a otras mujeres.

¿Cómo recuerda el día que tomó la decisión de decirle al mundo que es lesbiana?
Salí del armario a los 22 años cuando me enamoré perdidamente de una chica. La gente iba a comprar mis discos y lo que comentaban era que era lesbiana.

¿Fue duro dar el paso?
Fue muy delicado. Ahora parece que está de moda ser lesbiana, pero antes no era así. Yo apliqué en mi caso la lógica de la sensatez: se puede ser buena persona aunque te gusten las mujeres y sin proyectar un rechazo a tu entorno masculino.

¿Cuánto tiempo se pasó usted apolillándose en el armario?
Nunca sentí que me estaba apolillando en un armario. Yo es que me enamoré de una chica y ya no pude negarlo.

¿Se lo negaba?
Sí, claro. He intentado tener novios y en cierta medida «redimirme» pero a los 22 años dije: «Se acabó» y fue en ese momento cuando salí del armario. Veo a las chicas jóvenes de hoy tan libres y felices que me encantan. Antes no era así.

¿Las envidia?
No. Yo tuve la suerte de vivir el Madrid de los 80, cuando entrabas en los bares de ambiente casi de forma clandestina. Era muy divertido.

¿Cómo le va en su retiro de México?
Muy bien. La primera vez que fui fue hace siete años y vivo allí desde hace cuatro. México está en un lugar estratégico desde el que puedes vender tus composiciones tanto a Estados Unidos como a toda Latinoamérica. Yo fui a dar un concierto hace siete años y me enamoré del país y de una chica. La historia con esa chica ya terminó, pero yo ya me siento de México. Quién sabe, igual fui mexicana en otra vida.

¿Es fácil ser lesbiana en un país tan machista como México?
Para mí sí porque me muevo en un entorno muy artístico y abierto. Los movimientos LGTB son muy potentes en México.

¿Qué le aporta México que no ha encontrado en España?
Un equilibrio brutal. Debí de ser mexicana en otra vida porque yo creo en la reencarnación.

¿Cómo ha sido la elección de esas 25 parejas de chicas para uno de los vídeos de su disco?
Ha sido muy divertido y fresco. Las chicas lesbianas de hoy en día se van a comer el mundo. Son mujeres preparadas y en esas 25 imágenes vemos bodas, novias y chicas en actitud cariñosa y romántica. Ese vídeo de Princesa tú, princesa yo es un homenaje a esas mujeres que por miedo aún no se han atrevido a salir del armario. Queremos que todas ellas se sientan queridas.

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