«Europa no tiene intención clara de ayudar a los refugiados»

José Palazón, Premio Internacional de Fotografía Humanitaria Luis Valtueña, charla hoy en el Club INFORMACIÓN sobre el activismo social

08.10.2015 | 00:28
Paisajes de desolación, tomada en la valla de Melilla.

La fotografía de José Palazón Paisajes de desolación, que muestra la valla de Melilla desde un campo de golf, dio la vuelta al mundo y se llevó, entre otros premios, el Ortega y Gasset de Periodismo Gráfico o el de Fotografía Humanitaria Luis Valtueña, además de ser finalista en el Premio Gabriel García Márquez de Periodismo Gráfico.

«Tenía claro que tenía que hacer algo distinto en la valla de Melilla y vi la oportunidad de aportar otro punto de vista, el de los orígenes, y la indiferencia de los gobiernos. Ahí están los dos mundos, o nadie lo veía o se veía como algo normal», apunta Palazón, que además de colaborar con diversos medios nacionales y practicar la fotografía desde hace años, es director de la Academia Atreyu en Melilla desde 1995 y presidente de la ONG melillense Prodein, desde la que comenzaron atendiendo a menores inmigrantes y hoy «a todos los que podemos», incluidos adultos.

Conocedor de la situación que se vive en la valla de Melilla que separa España de Marruecos, de la que dice que «cada intento de saltarla se vive como una situación de guerra, con una violencia tremenda, tanto desde el bando español como del marroquí, parece que viene un ejército y solo son personas desarmadas», Palazón hablará hoy a las 20 horas en el Club INFORMACIÓN de Activismo y del periodismo como motor del cambio social. Él cree firmemente en este título, «es fundamental, porque el ámbito judicial es muy lento y es difícil conseguir buenos resultados. La herramienta del cambio más inmediato es el periodismo porque provoca una reacción, como la foto del niño sirio, una bofetada en toda la cara, aunque hoy en día informar de lo que pasa ya es activismo puro y duro porque es difícil hacerlo sin que te censuren».

Palazón reprocha a los gobiernos europeos la desidia en el drama migratorio con otro ejemplo ante la falta de voluntad para atender a los refugiados sirios. «No hay una intención clara de ayudarles, no hay ganas y el retraso es intencionado. Si por ellos fuera, cerrarían las fronteras, no son sensibles al drama de la inmigración ni a las guerras ajenas, se ve como un coste». No obstante, no ceja en su empeño de que las cosas cambien con la denuncia social: «Se consiguen cosas, y ya es algo que no empeoren. Ha habido un movimiento ciudadano tremendo para presionar sobre la acogida de refugiados», afirma.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine