Los galardonados en la vigésima sexta edición de los premios Rey Jaime I reivindicaron ayer un pacto de Estado en materia de investigación que facilite el apoyo financiero «sin trabas», que permita atraer parte del talento emigrado y evitar la pérdida de oportunidades respecto a países de nuestro entorno.

El acto de entrega oficial de estos galardones, dotados con 100.000 euros en cada una de las seis modalidades -Investigación Básica, Investigación Médica, Economía, Protección del Medio Ambiente, Nuevas Tecnologías y Emprendedor-, se celebró ayer en la Lonja de Valencia con la presencia de la reina Sofía. Para doña Sofía, la actividad investigadora «está directamente relacionada con el bienestar y el desarrollo de las sociedades», motivo por el cual reclamó el «respaldo de todos» para la investigación.

La galardonada en la categoría de Investigación Médica y directora del Centro de Investigación Cardiovascular de Barcelona, Lina Badimón, reclamóapoyo financiero «sin trabas» de las agencias públicas de investigación para lograr la «excelencia científica y el progreso que nuestro país debe tener en Europa».

Tras el acto oficial, Badimón reivindicó una Ley de Mecenazgo que permita la actividad privada en investigación en el marco de un pacto de Estado que busque «vías para agilizar la inversión». Sobre esta misma idea se pronunció el premio Jaime I de Investigación Básica, Ángel Rubio, quien afirmó que «el problema no es la fuga de cerebros, sino que se han cortado los mecanismos para atraer a los mejores, que pueden ser los que se han ido, u otros».

También el premio de Nuevas Tecnologías, Javier García Martínez, director del Laboratorio Nanotecnología de la Universidad de Alicante, lamentó que la Administración haya dado la espalda a la investigación tanto en inversión directa como en recorte de becas, y advirtió: «El discurso ya sobra, todos sabemos que hay que hacer más ejercicio; el reto es hacerlo».

El galardonado en la modalidad de Economía, el alicantino Enrique Sentana, advirtió del riesgo que corre España de «perder el tren» si no invierte en investigación, porque hay países del entorno que llevan tiempo dedicando recursos a formación.

Por su parte, el premio al Emprendedor, José Vicente Tomás, animó a los jóvenes «a no tener miedo, a pelear para crear su propio puesto de trabajo, empresas e ilusiones» porque «el salario y el trabajo no bajan del cielo».

Pedro Jordano (Protección del Medio Ambiente) afirmó que los biólogos de la conservación son «conscientes de que han saltado las alarmas» y de que la situación de conservación de la naturaleza es «muy preocupante».

El también doctor en Biología y profesor de Investigación del CSIC ha insistido en que cuando se habla de biodiversidad se suele pensar en el número de especies, pero no hay ninguna que no interaccione con otra y eso es lo que le «interesa: cómo los ecosistemas dependen de esas interacciones».

Por su parte, el president de la Generalitat, Alberto Fabra, anunció la puesta en marcha de un programa de intermediación entre empresas y universidades y organismos investigadores para «concretar la transferencia de conocimiento» y facilitar que «se concrete en patentes e innovaciones que se transformen en nuevos bienes y servicios».

«Hoy ya estamos en la senda del crecimiento, surgen motivos para la esperanza, pero hemos de gestionar de forma responsable el escenario de crecimiento al que nos asomamos. Hemos aprendido de los errores, debemos encarar el nuevo tiempo con parámetros distintos porque queremos una sociedad sostenida por pilares cada vez más firmes», añadió.

La secretaria de Estado de Investigación, Desarrollo e Innovación, Carmen Vela, afirmó: «Para quienes trabajamos y amamos la ciencia, es gratificante ver que en estos premios se produce algo por lo que trabajamos, la ansiada colaboración pública y privada».

En el acto intervenieron también la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá; el presidente de la Fundación Valenciana de Estudios Avanzados, Vicente Boluda; el presidente de la Fundación Iberdrola, Manuel Marín; y el profesor Santiago Grisolía, presidente ejecutivo de los premios Rey Jaime I.