ÁFRICA PRADO
A sus 84 años, Arcadi Blasco ha vuelto a pintar y a modelar el barro después de estar un tiempo "fuera de cobertura", como señala el ceramista y pintor de Mutxamel, tras el ictus que sufrió a finales de 2009. Desde entonces, según él mismo declara y bromea con ello, hay un nuevo Arcadi, que hasta se ha dejado crecer la barba para diferencirse del anterior.
Poco a poco ha vuelto a su rutina creativa y en el último año se ha dedicado al dibujo y a la cerámica de pequeñas dimensiones, que desde el pasado domingo, y hasta el próximo 20 de febrero, muestra en una exposición en la Casa de Cultura de Aigües, junto a otras piezas antiguas del artista plástico.
"Tengo algunas esculturas y dibujos con relieve, pinturas a color, y alguna serigrafía pero lo más interesante es que en este salpicado de cosas están las últimas que he hecho sobre el arado", explica Blasco, que añade que sus abuelos eran labradores "y las herramientas que se usan en el campo, como el arado o la azada, forman parte de mi vida y me resultan familiares".
"Haciendo estas herramientas descubrí el arado como motivo de inspiración para hacer dibujos y en esas formas me he inspirado. En estos momentos, es de lo que estoy más satisfecho", señala el artista, a quien su amigo Emilio Soler animó a que expusiera sus creaciones.
A Arcadi Blasco, que reconoce que "el nuevo" Arcadi volvió a nacer el 23 de septiembre de 2009, apunta que tras un tiempo de letargo necesario para su recuperación, "he estado un año fuera de cobertura y poco a poco me he ido incorporando a la actividad y me estoy dedicando más a dibujar que otra cosa", aclara.
"Dibujar siempre me ha gustado, pero últimamente es más una necesidad física", indica el artista plástico, que explica que sus dibujos son "pinturas con lápices y tintas de colores", al tiempo que reconoce que la cerámica "me cuesta más ahora en invierno porque en el taller hace frío y no puedo meterme en muchos líos".
En la inauguración de la exposición en Aigües, presentada por la concejal socialista Carmen Ayela, estuvo arropado por muchos de sus amigos, entre ellos los periodistas Pere Miquel Campos y José María Perea, los pintores Javier Lorenzo, Fernando Ortisso, Luis Aparisi, José Azorín, Adriano Cabillo o los profesores Guillermo Bernabeu, Emilia Gómez y María José Frau.
Pero la actividad de Arcadi Blasco se acaba ahí. Ahora prepara una antológica de su obra en la Universidad de Alcalá de Henares y otra muestra en el Museo de Cerámica de Muel. "Lo interesante es que todo esto lo estoy haciendo con mucha ilusión, es lo que le mantiene a uno con la cabeza ocupada", concluye el nuevo Arcadi.