EFE VALENCIA
La pasarela Valencia Fashion Week contará en su próxima edición, que se celebrará del 15 al 18 de febrero, con un presupuesto de 200.000 euros, menos de la mitad de lo que costó la última edición, lo que ha obligado a hacer ajustes en la producción y a prescindir de modelos famosos. En su duodécima edición, esta cita con la moda sólo dispone de 100.000 euros de subvención de la Generalitat y otros 100.000 de los diseñadores participantes, frente a los más de 400.000 euros que costó la última edición.
Esta reducción "se va a notar", según expicó el presidente de la asociación Semana de la Moda -impulsora del desfile-, el diseñador Alex Vidal, durante la presentación de la pasarela, que se desarrollará en el Ágora de la Ciudad de las Artes y las Ciencias y en los alrededor del Museo Príncipe Felipe.
La estructura del desfile ha pasado de 15.000 metros cuadrados a 8.000, el equipo formado por un centenar de personas, entre ellos voluntarios, trabajará de forma gratuita y los proveedores han rebajado sus presupuestos hasta en un 50 %. "Todos estamos luchando por que no desaparezca el primer evento de la Comunidad Valenciana en moda", aseguró Vidal. La reducción del presupuesto afectará a la producción con ajustes técnicos, aunque el resultado final no notará estos cambios, manifestó el director técnico de la pasarela, Josep Lozano.