J. M. CARVAJAL
José Manuel Castaño Posada, párroco de San Pedro de Villanueva, desde el año 1983, y poco tiempo después también titular de la parroquia de San Juan de Parres, inició una huelga de hambre el pasado sábado 4, una vez que se enteró, a través de un comunicado del Arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Montes, de los nuevos nombramientos eclesiales de Luis Álvarez Suárez para las parroquias de San Pedro de Deu y San Juan de Parres, así como de Amaro Sabino Balbín Peláez para la parroquia de San Pedro de Villanueva.
"Don José", como le conocen sus feligreses, recibió un gran varapalo después de conocer la decisión adoptada por los rectores de la Iglesia asturiana, cuando meses atrás contaba con todo el apoyo del obispo auxiliar, Raúl Berzosa, para mantenerse al frente de sus parroquias. Lo cierto es que Castaño se venía recuperando poco a poco de una trombosis que le afectó a la parte diestra de su cuerpo, necesitando de la ayuda de una muleta para desplazarse con normalidad. La última misa que ofició tuvo lugar el 24 de agosto, festividad de San Bartolomé, en Sobrepiedra; y, anteriormente, los días 15 y 16 del mismo mes, con motivo de San Roque, en Les Roces (Cangas de Onís).
"No comeré hasta que me devuelvan una iglesia donde poder decir la misa", aseveró con rotundidad ayer, en su domicilio de Les Roces, rodeado de un nutrido grupo de vecinos y amigos, José Castaño, de 80 años. "Si me dejan Deu, Les Roces y Villanueva, dejo la huelga de hambre", sentenció el sacerdote, que aguarda la visita del Arzobispo de Oviedo, el cual ha estado asistiendo puntualmente a la novena de Nuestra Señora de Covadonga, pasando cada día por delante del domicilio, aunque sin parar, del que hasta hace bien poco fue párroco de Villanueva.
La preocupación, según transcurren los días, crece entre los vecinos. "Tiene que comer, tiene que comer", le dicen. "Ahora me encuentro mejor que nunca, sin ingerir alimentos", señaló Castaño, que en ningún instante renunció a su cargo de párroco. El sacerdote hizo pública la misiva remitida al obispo auxiliar, en la que denuncia que, el viernes 3 de septiembre "sin hablar conmigo se me quitan mis parroquias". Añadió que se le ignora y que no tiene dónde decir misa a sus feligreses de Les Roces, Sobrepiedra y Arenas, que le rindieron hace sólo unas semanas un emotivo homenaje.
"Hasta que no se me hable claro y se me diga quien informó algo mal de mí, yo seguiré como párroco, yendo a decir misa a mis feligreses. Diré misa en la parroquia de Villanueva a las 12 y en la parroquia de Deu a las 13 horas", anuncia en su escrito José Castaño, quien planeaba oficiar una misa en la jornada festiva de ayer, 8 de septiembre, Día de Nuestra Señora de Covadonga, en Les Roces.