Eusebio Poncela. PREMIO CIUDAD DE LA LUZ
TEXTO DE CRISTINA MARTÍNEZ FFOTO DE JOSE NAVARRO
Esta noche recogerá el Premio Ciudad de la Luz.
Creo que va a ser un premio muy popular que es lo que me gusta. Ahora estoy recluido en mi casa escribiendo y es un premio doble, porque también es como una minivacación. Además, que sea el Premio Ciudad de la Luz me hace muy feliz.
En Ciudad de la Luz trabajó a las órdenes de Ray Loriga, en Teresa, el cuerpo de Cristo, y hace poco en la serie Tarancón. El quinto mandamiento. ¿Va a volver?
Yo creo que volveré. Tengo una propuesta... , y lo voy a decir por primera vez, una preparatoria de un largo. Un montaje en fotografías de una escena de la película. Ahora se está moviendo en México, luego se verá en Buenos Aires. Me gustaría hacerla aquí.
¿De qué referentes parte para este largometraje?
Nunca sé qué contestar a eso. Yo no lo pienso. ¿Qué referentes tengo? Todos. Cuando trabajas con maestros tomas notas y de qué manera.
¿Cuál es la historia?
El título será Cintura salvaje. Es la historia de un hombre que sale de la cárcel después de 15 años por haber cometido un homicidio y encuentra una ciudad desconocida para él. Es la lucha de este hombre por conseguir vivir y cae en una tribu urbana. Es una historia bastante oscura.
¿Tiene debilidad por las historias oscuras?
No, surgió así, a través de una noticia de un periódico. Pero es una combinación de géneros. Yo adoro el collage.
¿Eusebio Poncela siempre ha hecho lo que ha querido en su profesión?
No. Esto se llama España. Los "sube" y "bajas" de los artistas son algo común. El asunto es adaptarse y sobrevivir, y yo llevo cuarenta años en esto. Lo que ocurre es que en esta etapa "los subes" van a ser cojonudos y "los bajas" ahora ya me los paso por el arco del triunfo.
¿Cree que al final será verdad que la crisis servirá de revulsivo para que el cine salga reforzado?
Eso es un clásico de clásicos. En época de crisis, la inventiva se agudiza. Los que no mueran en el camino, sobreviven y siguen adelante. Puede que el Siglo de Oro fuera fruto de una crisis profunda. Yo quiero creer en eso, pero por otro lado soy escéptico porque veo que algunos cambios son un poco erróneos, hay que enderezar ahí algo. Afecta a todo el mundo, pero los artistas debemos levantar la cabeza y seguir inventando, aunque sea con el móvil.
¿El principal problema del cine español es el económico o hay más?
Ha habido muchos equívocos en el sentido de por dónde dirigir el discurso, la industria... Eso ha generado la historia moco. Por una película honesta ha habido cuarenta que no aportan nada. Como eso es algo muy visible y muy obvio pues se tendrán que poner las pilas. Yo no veo a gente con capacidad de acción, de poder mover la ficha para que sea un momento idóneo para el cine, me parece más bien un momento oscuro.
¿Y qué papel juega la piratería?
No voy a entrar en ese tema... porque no me da la gana.
Arrebato, de Iván Zulueta, marcó un antes y un después en el cine español...
En el cine español y en mi corazón. Yo había hecho ya películas con gente gorda, pero yo descubrí el cine de verdad, lo que era sentir cine, con Iván Zulueta. Iván era, es, uno de los cineastas más importantes que ha habido en el mundo. Le pasó como a James Dean, hizo dos películas y ya está. Son figuras que dejan un vacío que nadie puede llenar. Por fortuna luego ha habido gente que ha seguido su discurso, como Pedro Almodóvar.
Había oído que no le gustaba hablar de Almodóvar.
No, no. Son gilipolleces.
Ha participado también en La herencia Valdemar, película póstuma de Paul Naschy rodada en parte en Alicante.
Yo soy el malísimo de la película, claro. Naschy aportó algo importante al cine de terror. Te das cuenta de que este género tiene un público fiel, sus seguidores son auténticos mafiosos.
¿Cómo le gustaría verse en el futuro a Eusebio Poncela?
Divirtiéndome. Quiero divertirme. Divertirse es una cosa muy profunda. Es lo más profundo que hay, que es hacer lo que te sale de los huevos haciendo lo que quieres hacer. Ser feliz. Y estar muy activo.