César San Simón. ?presidente del tribunal que condenó a alberto fujimori
TEXTO DE ÁFRICA PRADO FFOTO DE ISABEL RAMÓN
Presidió el tribunal que condenó a Fujimori, ¿fueron conscientes de que dictaban una sentencia histórica?
Desde luego, tuvimos conciencia de la dimensión del caso desde que fue extraditado de Chile y tuvimos que programar el proceso. En la historia del Perú era el primer presidente juzgado por delitos contra los derechos humanos y delitos de corrupción en democracia y eso exigía un enjuiciamiento muy transparente y riguroso.
La presión sería enorme.
Había una presión social muy fuerte y gran interés internacional de organismos de defensa de derechos humanos porque ese juicio era trascendental para los derechos humanos y para la vigencia del orden democrático. Pero desde los sectores políticos no hubo una presión que nos coartase ni impidiese un juicio sereno. Y para garantizar el equilibrio informativo, todo el juicio fue televisado.
¿Fue una sentencia ejemplarizante para el futuro político de Perú?
Nuestra intención fue dictar una sentencia justa y concluimos que había responsabilidad penal en las ejecuciones extrajudiciales y secuestros. Nosotros dijimos que matar a un conjunto importante de personas estando involucrada la autoridad más importante del país, si allí no imponemos la pena más severa que permite la ley ¿a quién iba a ser impuesta?
¿Algún día veremos a Bush en el banquillo por el centro de Guantánamo?
Es muy difícil porque EE UU no ha suscrito el tratado de la Corte Penal Internacional, pero uno nunca puede decir nunca. Habrá que ver cómo evoluciona el derecho internacional penal, el terrorismo internacional y los excesos o conductas indebidas de los gobernantes para controlarlo.
¿Qué opina de Garzón como juez?
Ha sido un factor central para el esclarecimiento de muchos casos, como el de Pinochet, los GAL, etc. La primera impresión que uno tiene es de reconocimiento y simpatía a su labor y causa sorpresa que ahora tenga tres imputaciones bastante serias.
¿Es víctima de un acoso judicial?
Es muy difícil para mí hablar de acoso judicial, pero que tenga al mismo tiempo tres imputaciones por prevaricación, con acusaciones particulares bastante activas, lo único que puedo decir es que está sujeto a una presión particularmente complicada. A ello se añade la posibilidad de suspensión, y que el fiscal del Tribunal Penal Internacional lo haya solicitado para que colabore con la fiscalía internacional, le da una complicación y un interés mayúsculo al caso.
Conoce el caso Gürtel, ¿cree que un responsable político imputado puede representar a los ciudadanos?
La convención contra la corrupción de la ONU establece que es posible que la ley considere la posibilidad de imponer una medida cautelar de separación o suspensión temporal provisional de un ciudadano que ejerce un cargo público. No sé si la legislación española permite esto, pero es positivo porque evita tensiones, posibles efectos lesivos al proceso y garantiza una impartición de justicia debida y razonada.
Si esa ley no existe, ¿el responsable político imputado debería renunciar?
Es posible que cuando los niveles de imputación, los cargos, son muy sólidos, es incluso sano que sea apartado del cargo.
O sea, sería sano que Camps se fuera.
Eso no lo digo porque no lo conozco. Creo que cuando se dan casos serios debidamente fundados lo adecuado, lo sano, es apartar a un alto cargo de la función que desempeña. Aligera y mejora la situación política que salga del cargo, pero la verdad es que nadie sale por su voluntad, siempre hay que empujarle. Las renuncias son muy pocas, salvo que el propio entorno político lo condicione.
¿La justicia está politizada?
Es que la justicia está en el centro de la actividad pública, y que la política, en el buen sentido, esté presente es inevitable. Y que la ideología de unos y otros formen parte de la configuración del poder judicial es inevitable. Pero confío en una sociedad vigilante.