SERGIO ILLESCAS INFORMACION.ES
Si ya es duro que el despertador suene, que lo haga y marquen las cinco de la mañana es un auténtico martirio. Godeliv Van Der Brandt ya está acostumbrada tras seis años en el mundo de la moda, donde los viajes son tan rutinarios como la hora del café de un funcionario. En ese momento empezaba el día ayer para poder coger el tren de las seis Barcelona-Madrid y llegar a tiempo a la primera jornada de la Cibeles Fashion Week, donde forma parte del casi centenar de modelos de todo el mundo que allí se dan cita.
"Lo primero de todo es firmar los papeles de la Seguridad Social y de Prevención de Riesgos Laboral. Después te dan tu calendario de desfiles y de fitting (pruebas de ropa)". Ayer tuvo dos pruebas de ropa. Una de Francis Montesinos (ha desfilado hoy para él a las 12.30 horas) y otra de Elio Berhanyer (17.30 horas). Los pases no se ensayan. Según Van Der Brandt, son sencillos, "simplemente tienes que subir y bajar de la pasarela con el modelito que te ponen. Las explicaciones te las suelen dar cinco minutos antes: mueve bien esta falda, haz un pose para que se vea bien el escote de la espalda, etcétera".
Sin embargo, seis años pisando pasarelas alimenta su experiencia y ella ya sabe lo que quiere cada diseñador. "Según su ropa, te piden una manera de caminar, una forma de moverte. Los diseñadores más jóvenes, por ejemplo, muchas veces te piden que andes como si lo hicieras por la calle, o incluso exagerando los movimientos, como si fueses un chico. No es igual llevar un vaquero que un vestido de Hannibal Laguna. Él por ejemplo siempre quiere que seas muy femenina, que hagas tus tres poses antes las cámaras de fotos y que marques bien tu postura de alta costura".
Antes de marcharse al hotel a descansar, para prepara el día de hoy, tenía que ir a recoger un par de cosas a una empresa de comunicación. Atrás dejaba un par de entrevistas ya hechas con diferentes medios de comunicación en el backstage.
Ya en el hotel, un poco de lectura, un poco de música, pero sobre todo aprovechar para charlar con los amigas de trabajo. "Cibeles lo vives de una manera especial por los reencuentros, sobre todo entre las modelos españolas. Nos pasamos el año viajando y aquí nos volvemos a ver. Aunque no sean tus amigas del día a día te hace ilusión verlas, se establecen vínculos".
Cibeles también podría ser especial para esta modelo alicantina porque según se comentaba el año pasado en algunos rincones de Ifema, estuvieron a punto de seleccionarla como mejor modelo de la pasada edición. A ver si este año tiene un poquito más de suerte y lo consigue.
Como la mayoría de sus compañeras, Godeliv tuvo que pasar ayer por una de las pruebas más controvertidas de esta pasarela, después de todo lo que ha llovido sobre el tema en ediciones anteriores: la de la masa corporal. "La he pasado sin problemas. Estoy en un buen peso", resaltaba contenta a este medio. ¿Y qué comen las modelos en Cibeles? "Pues lo normal. No creo que me preocupe por mi dieta mucho más que el resto de mis amigas que no son modelos".