A. P.
El Instituto de Síntesis Orgánica (ISO) de la Universidad de Alicante trabaja en la preparación de moléculas sintéticas que imitan a las moléculas naturales con el objeto de crear nuevos medicamentos. El proyecto, financiado por la Generalitat Valenciana para grupos de investigación de excelencia y coordinado por el investigador Miguel Yus, dura cuatro años y abre las posibilidades en el campo de la farmacología manteniendo un compromiso respetuoso con la naturaleza.
Aproximadamente la tercera parte de los medicamentos recetados en el mundo son sustancias naturales o preparadas por modificación química de productos naturales. "Si tuviéramos que utilizar sólo lo que la naturaleza ofrece, terminaríamos completamente con todos los recursos naturales", señala el equipo de investigadores que dirige Yus, que para lograr las moléculas sintéticas utiliza la "síntesis catalítica asimétrica", una serie de procesos químicos enfocados a preparar compuestos orgánicos "cuyos resultados pueden ser importantes para la industria farmacéutica".
Yus aclara que "las moléculas que preparamos no tienen una aplicación inmediata pues son nuevas y se desconoce su posible actividad farmacológica. De hecho, una vez preparadas, han de ser probadas frente a diferentes líneas celulares. En los casos positivos, la idea es preparar derivados con objeto de modular su actividad" tras recordar que hoy las enfermedades a las que se dedican más esfuerzos son las neurodegenerativas y el cáncer.
Para entender este proceso, el investigador señala que la mayoría de las moléculas "suelen darse en dos versiones idénticas pero inversamente orientadas en el espacio. Podemos tener dos moléculas aparentemente iguales y una de ellas puede ser una medicina eficaz y la otra un producto tóxico". El secreto está en poder preparar cada una de estas versiones de manera selectiva.
El equipo busca moléculas que posean funcionalidades, como los derivados de aminoácidos, ácidos grasos, feromonas o antibióticos, entre otras. Respecto al tiempo que se tarda en preparar una molécula, "depende de su complejidad, desde unos días a años".