ANDRÉS VALDÉS
La gente quiere bajarse música, una pantalla táctil, hacer fotos, tarjetas para datos, escuchar la radio y, por supuesto, hablar por teléfono". La respuesta es calcada en todos los departamentos de electrónica de los centros comerciales de Alicante. Manda el "todo en uno". El consumidor ha dictado la ley que separa a los productos que se mantendrán de los aparatos débiles condenados a extinguirse en la evolución tecnológica. Una dictadura que, a día de hoy, tiene un cacique y un paladín claros: Apple y su revolucionario iPhone. Ahora, la compañía de la manzana amenaza con iPad, un artilugio -"gadget", a partir de ahora- con el que desafía a los híbridos entre ordenador y libro electrónico, los tablet PC que ideó Microsoft. La batalla entre los titanes de la era digital será en la calle y el consumidor -de cualquier edad y condición- quien decida con su pulgar quién vive y quién ha de desaparecer.
Hace mucho que la tecnología dejó de ser un campo limitado a la gente joven. Por las calles de Alicante se ven señores pinchando música por Internet en un semáforo, abuelas mandando mensajes de texto a sus nietos y chicos riéndose viendo series en el autobús. Los gadgets se han democratizado, su uso es tan común como el de cualquier electrodoméstico y muchos alicantinos ya no podrían vivir sin rodar sus pulgares por las pantallas. ¿Qué quieren de la tecnología los ciudadanos de esta era táctil, intuitiva y amena? Hablan los usuarios y los expertos de la calle que determinan, de manera inconsciente, los futuros inventos de los arquitectos de la técnica.
Agustín López, alicantino de 53 años, padre de familia y empleado de biblioteca, lleva 20 minutos comparando precios, tamaños y potencias entre varios ordenadores portátiles. "Quiero un PC pequeño, para darle un uso multimedia: fotos, textos... Y no gastarme más de 600 euros." ¿Está buscando uno de esos que parecen una agenda? "No, no. Quiero algo más potente, para ponerle algún programa más fuerte. Y poder ver películas, porque los pequeños no suelen llevar reproductor DVD".
Los vendedores y fabricantes conocen este perfil de usuario, ¿para qué ofrecer un coche de carreras a un público que sólo necesita un turismo? "Los portátiles se han diversificado mucho en los últimos años, porque se sabe que no todo el mundo los usa igual. Hoy tienes desde 600 euros un equipo muy completo para ocio y uno profesional, para editar video e imagen, por unos 1.300 euros", explica Pablo Mola, responsable del área de Informática de Fnac Alicante. Para Mola, las claves de la demanda informática actual son "la variedad de PC`s portátiles, el auge de los netbooks y la llegada del Mac al gran público".
Víctor García, de 35 años de edad, trabaja en el campo de las telecomunicaciones y es uno de esos usuarios profesionales. "Necesito una máquina que soporte todo tipo de programas pesados, mi mujer trabaja mucho con Autocad (un programa de diseño utilizado por arquitectos) y eso no puedes tenerlo instalado en un portátil normal".
Su nivel de exigencia es mucho mayor que el de Laura López, dependienta de 21 años. "Yo lo que quiero del ordenador es engancharme al Facebook, al Tuenti y al Messenger. Lo demás no me importa mucho", asegura la joven. A pesar del innegable tirón de las redes sociales, siguen siendo un elemento propio del usuario de ordenador, aunque estas plataformas de comunicación se esfuercen por incorporarse al mercado de la telefonía móvil. Así lo entiende Cande Sánchez, responsable de Comunicación de Fnac Alicante. "No hay tanta gente que busque un móvil "para poder subir fotos a Facebook". Hay más interés en utilizar Spotify (una aplicación para escuchar música directamente de internet sin descargas, muy popular desde 2009) desde el móvil que en las redes", apunta.
En el año 2008 se produjo el boom de los mini portátiles. "Estamos vendiendo 5 ó 6 cada día", agrega Mola. El técnico explica que estos subportátiles llamados netbook -del tamaño de libreta y con el peso de un libro de tapa dura- son una herramienta clave para los estudiantes de hoy. "Muchos universitarios lo utilizan para tomar apuntes en clase y compartirlos después, conectándose a los de otros compañeros en la cafetería, por ejemplo, aunque también tiene mucho éxito entre la gente que viaja y aprovecha para trabajar", apunta Mola. Permite recibir correo, procesar textos y navegar por Internet en un aparato de dimensiones mínimas cuyo precio oscila entre 200 y 400 euros.
Sin embargo, la brecha más profunda en la demanda se ha producido en el campo de la telefonía móvil. "El iPhone arrasa por todas las características que tiene, y ha dejado a otros teléfonos muy por debajo en las ventas", apunta Jacinto Olmos, gerente del departamento de Electrónica de El Corte Inglés de Alicante. "Aunque el acceso a este producto es limitado, porque tiene exclusividad con una compañía de móviles", añade Olmos.
Pero sigue habiendo una importante demanda de esos teléfonos inteligentes llamados "smartphones". "No todo el mundo elige un móvil porque puedas abrir una foto con dos dedos o porque poniéndote la pantalla en la cara te dibuje un bigote", explica Alberto Gerona, responsable de Hardware de Fnac. Es el caso de Pedro Fulgencio de 54 años y director de una agencia de seguros en Sant Joan, encantado con su Blackberry, un dispositivo austero pero muy eficaz en la gestión de correo electrónico. "Controlo todos los correos que entran y salen de la oficina estando de compras. Y la cámara me viene muy bien si hay algún accidente y tengo que documentar el golpe. Después cojo la foto y la mando por correo", asegura.
Mientras que la telefonía móvil vive un momento dulce, el libro electrónico es todavía el compañero de clase extraño que no se termina de integrar en las secciones de electrónica. "Las últimas campañas de televisión lo han presentado como un modelo nuevo, pero el libro electrónico (ebook) lleva dos años ya en el mercado. El problema es que se vende con títulos clásicos y no puedes leer un bestseller porque no hay un gestor de contenidos eficaz todavía", explica Olmos. "Han bajado de precio, de los 400 euros iniciales a unos 300. Y muchos tienen ya conexión wifi. Puedes bajarte un periódico y leértelo en un parque".
Este es el contexto en que el que se presentó la semana pasada el iPad de Apple, un aparato que amenaza con cumplir, en próximas versiones, con la máxima del "todo en uno" mejor que nadie.
Pese al auge de las consolas, el retorno de los vinilos, y la fotografía digital, ninguno de los productos que hoy triunfan están exentos de resultar inútiles. ¿Cuáles son las víctimas de los productos que dominan ahora? El gerente de Electrónica de El Corte Inglés señala que los que más han bajado en ventas son "el GPS y los mp3 y mp4". "La gente no quiere un aparato para oír música o ver mapas si ya los tiene en el móvil", sentencia Olmos.
"Un chocolate, una sorpresa y un juguete". Los Huevos Kinder supieron reunir el interés de los más pequeños en un producto sin competencia. Quien consiga aplicar esa norma, asumiendo que los adultos son niños grandes con juguetes caros, será laureado como el nuevo rey de una era marcada por el pulgar del usuario.
El interés por el iPad se despierta en los consumidores
El interés de los consumidores por el último invento de Apple, el iPad, se ha notado ya en algunas de las tiendas de electrónica de Alicante, informa A. Prado, aunque todavía no se han registrado reservas al no haberse fijado la fecha de su lanzamiento en España. En K-tuin ofrecen al futuro cliente la posibilidad de recibir información por Internet cuando se abra la veda para su comercialización y anuncian que sorteará el primer iPad. "No sabemos aún la fecha ni el precio -indican desde esta tienda especializada- pero en principio entre 60 y 90 días", según la memoria y las aplicaciones. En El Corte Inglés y en La Fnac también han tenido bastantes consultas de los consumidores, aunque, de igual manera, aún no han registrado reservas.