ANTONIO JUAN SÁNCHEZ
Coge los documentos con sumo cuidado y su mirada se pierde buscando alguna respuesta en las fotografías marcadas por el paso del tiempo y el blanco y negro. Cuenta sin parar momentos de vida y escenas de un pasado que sigue muy vivo. Y de pronto regresa al silencio que marca la realidad. "No suelo visitar el legado con frecuencia, el de hoy -por ayer- ha sido un caso excepcional. Soy consciente de que todo lo que hay aquí hay que protegerlo y cuidarlo... y no es cuestión de ir sacando documentos un día sí y otro también", reconoce Lucía Izquierdo, nuera del poeta Miguel Hernández.
En el Archivo Histórico Municipal de Elche vive el legado del poeta con las dudas sin resolver de cuál será su futuro y esa situación hace que esté "aparcado" desde hace meses y cerrado a investigadores y seguidores de la vida y obra de Miguel Hernández hasta que se sepa si seguirá en Elche o viajará a otras coordenadas físicas. "Ha sido una visita cargada de tristeza y melancolía porque he vuelto a encontrarme con textos y cosas que yo tenía, que he leído y releído. Vamos a sentir siempre esa sensación porque era algo nuestro que ahora ya no tenemos. He sentido como si todo aquello me estuviera diciendo que no me fuera de allí o que me lo llevara de nuevo con la familia. Pero es allí donde debe estar y gracias al trabajo del archivero Rafael Navarro está en un estado inmejorable", concluye Lucía Izquierdo.