ENTREVISTA A QUIQUE GONZÁLEZ. CANTAUTOR (Día 10 / Paraninfo UA / 20 horas)
C. MARTÍNEZ
Define "Daiquiri blues" como su disco más artesanal y cálido; cree que los títulos de las canciones deben tener algo de magia; dice que ha cumplido uno de su sueños al grabar con el productor Brad Jones en Nashville; está dispuesto a "defender con uñas y dientes" su música, y si puede elegir se queda con Lapido y con Señor Mostaza. El próximo día 10, Quique González sonará en el Paraninfo de la Universidad de Alicante.
- ¿Era necesario ir a grabar a Nashville?
No es que fuera necesario. El productor Brad Jones, que es con quien quería trabajar, tenía un estudio en Nashville y era sencillo ir y grabarlo con músicos de allí. Era un doble regalo, una doble motivación. Pero no era necesario, depende de los músicos y de la gente con que grabes. Y estos músicos fueron increíbles. Te hacen sentir muy bien.
- ¿Cree que hay diferencia en el resultado final del disco?
Supongo que sí ha cambiado la idea inicial que yo tenía. He aprendido mucho y grabar fuera te da una perspectiva distinta. Tengo la sensación de que todo está un poco mejor, no por haberlo hecho en Nashville sino porque yo estoy en otro sitio.
- De autoproducirse pasó a Dro y ahora a Last Tour Record. Usted ha sido muy crítico con las discográficas y al final ha vuelto a caer en sus manos.
Tampoco creo que le interese mucho a la gente al final la etiqueta que aparece en un disco, lo importante son las canciones y tampoco me considero excesivamente beligerante con las compañías. Si me intentan robar o me faltan el respeto pues cojo otro camino, pero me pasa con las compañías y con todas las cosas. Llevo once años y lo que soy es un currante y voy a defenderlo con uñas y dientes.
- ¿Como cree que le faltan el respeto las discográficas?
Las compañías durante mucho tiempo han tenido dinero para fiestas de lujo y restaurantes con estrellas Michelín, pero regateaban 20 euros a los músicos para hacer un programa de televisión.
- Usted se negó a dar el 5% de beneficio a esas discográficas.
De hecho me fuí de Warner por eso, es como un impuesto revolucionario por trabajar.
- El tema de las descargas y derechos de autor está en plena ebullición. Ahora las compañías piden que pague el usuario... ¿Cuál es el camino?
No me gusta hablar de esto... Es que si hablas es políticamente incorrecto encima que uno pide que no le roben. Si la música es gratis pues que también sea gratis el teléfono, la gasolina y todo lo demás. Todo el mundo debe cobrar por su trabajo. Pero me parece mal penalizar al usuario.
- ¿El futuro pasa por colgar directamente la música en la web?
No creo que esa sea la solución. Aunque no tengo ni idea de por dónde tiene que ir.