CRÍTICA. MÚSICA
MARC LLORENTE
Es alicantino y una autoridad en el campo de la percusión latina. Ganador de diversos premios, ha grabado con los músicos Compay Segundo, Lou Bennett o Paco de Lucía y ha intervenido con cantantes como Manu Tenorio, Francisco o José Manuel Soto. En el Arniches de Alicante pudo demostrar sus habilidades con el vigor y la sutileza de las manos y de los dedos. Se trata de Pakito Baeza, todo un ejemplo de perseverancia. La innovación en las percusiones latinas y étnicas, además de la fusión con música "chill out" y jazz, componen el concierto "Visual rate", donde también tiene cabida la música electrónica con una "disc jockey" en el control de mandos. Una hora cargada de ritmo.
La percusión es la forma musical más antigua. Existe una amplia variedad de este tipo de instrumentos musicales y una diversidad sonora según las baquetas o los mazos que se usen para golpear. Pakito Baeza toca manualmente, incluso utilizando los codos con cierta frecuencia, y es un gran instrumentista. Baila y canta a través de las percusiones. Suenan las congas, los bongos o el cajón y las situaciones rítmicas mantienen el pulso.
El estilo "chill out" es un género contemporáneo que despierta nuestras sensaciones con temas armoniosos y relajantes. Pakito Baeza exalta los ritmos africanos y caribeños. Juega con el son, el mambo, el guaguancó, la plena o el chachachá. El sabor de la salsa, el carácter de la rumba y de la música folclórica, la sensualidad o los trazos de reggae. Utiliza la percusión africana del shekere, una calabaza seca, y del udu, una vasija con agujero lateral y otro superior. La reiteración es inevitable a pesar de los cambios.
A Baeza le acompañan ocasionalmente Abel Serraima, con destreza en los timbales, y la cantante de color californiana Janet Taylor, afincada aquí y especialista en jazz, blues, soul y gospel aunque también tiene formación operística. Interpreta "Summertime", un aria de la ópera "Porgy and Bess", de 1935. Una canción de cuna, dentro de la música afroamericana, que tiene las versiones de muchos artistas, como Frank Sinatra o Janis Joplin. La suavidad de las congas se mezcla con la recia y delicada voz de Taylor.