ÁFRICA PRADO
Invitado a presidir un acto que en años anteriores realizaron la Reina Sofía o Juan Antonio Samaranch, el protagonista de la película "Yo, también", primer universitario con síndrome de Down, comprobó ayer que "la realidad supera la ficción" tras contemplar a un mimo escenificar esa barrera para comunicarse que sufren las personas con autismo.
Pablo Pineda, con raíces en Dénia y Calpe, no pudo contener las lágrimas al referirse a los elogios que últimamente recibe y contraponerlos con la realidad del autismo que ayer vio de cerca. "Cuando vengo a estos centros pienso en que el espíritu de lucha y el afán de superación lo hace todo. Actos así sirven para ponerte los pies en la tierra. Me dicen que lo que yo he hecho está muy bien, pero yo soy un privilegiado. Me dicen que tengo mérito, pero yo lo que he tenido son facilidades, el mérito lo tiene los padres que tienen un niño con discapacidad, como el autismo, un mundo duro y más meritorio que tener una carrera. Los que tienen mérito son ellos y centros como estos. Yo lo único que hago es poner voz a ese mérito", apuntó, tras interrumpir su discurso emocionado y recibir una ovación de los asistentes.
La presidenta de la Asociación para Personas con Autismo de la Comunidad Valenciana, María López, destacó la importancia de "aceptar las diferencias y no medir a todos con la misma vara" y reclamó a la sociedad "que vea a las personas autistas como seres capaces", tras agradecer el apoyo de la CAM, autoridades y profesionales en la actividad del centro de Alicante, de 80 plazas y afirmar que "cada paso a la integración cuenta".
La alcaldesa de Alicante, Sonia Castedo, elogió el proyecto que la concejal y campeona olímpica Isabel Fernández desarrolla junto a su marido, Javier Alonso, desde el año 2000 mediante el judo, como instrumento de conexión con los demás, y alabó el esfuerzo de las familias por su "fuerza y su lucha diaria".
El vicepresidente de la CAM, Armando Sala, recordó que la entidad colabora con el proyecto desde hace cuatro años en esta iniciativa pionera, donde participan 15 profesionales, y subrayó los "efectos terapéuticos beneficiosos que esta práctica tiene en su integración social y calidad de vida".
El acto concluyó con la entrega de 26 cinturones y del cinturón negro honorífico de judo a Pablo Pineda por Isabel Fernández, que destacó el sacrificio y el juego limpio del joven. Pineda recordó que con tesón se pueden conseguir muchas cosas y reclamó a los políticos "abusar menos de las palabras" y "actuar más" en beneficio de los más vulnerables.