GUILLERMINA PERALES
Dicen que el juicio en arte es subjetivo, que sólo el tiempo decidirá la valía de una obra. Pero, qué es el tiempo si no el análisis, la búsqueda de consenso, de criterios, en el estudio de los procesos de conocimiento y de concreción artísticos. Una disciplina en la que se refleja el trabajo de estudiosos de todo el mundo y de todos los momentos. Algunos esta parte se la saltan, menosprecian toda discriminación hecha por profesionales como mera especulación. Total si "sobre gustos colores". Lo malo es que algunos de estos se dedican a la gestión del arte contemporáneo, en las instituciones públicas, donde imponen su "gusto" sin posibilidad de ser rebatidos. En los Premios Internacionales de Arte Contemporáneo 2009, patrocinados por las diputaciones de Alicante y de Castellón, la comparación de los distintos procedimientos utilizados en cada uno de ellos no puede ser más elocuente. Castellón ha saltado a las páginas internacionales por la impecable gestión realizada por el Espai d'Art Contemporani de Castelló, con la exposición "5x5 Castelló09". En la que cinco artistas de prestigio internacional y de gran repercusión, que ya comentamos en su momento, eligen cada uno de ellos a otros cinco artistas que consideran comprometidos con la visión del arte contemporáneo. Pero el jurado nombrado para adjudicar el Premio, de una cuantía de 60.000 euros, todavía es más impresionante: la directora de la Documenta 13 Kassel y directora del Castello di Rivoli Turín, Carolyn Christov-Bakargiev; la directora del Institute d'Art Contemporain Villeurbanne Lyon, Nathalie Ergino; la directora del Jeu de Paume de Paris, Marta Gili; la editora de la revista alemana Texte zur Kunst, Isabelle Graw, y el catedrático de Estética y Teoría del Arte de la Universitat Jaime I, Wenceslao Rambla. La exigencia no puede ser mayor. La presencia de estos artistas y de estas otras responsables de centros y de eventos importantes en el ámbito mundial, llevan la reflexión del arte y de la cultura al presente más crítico y sitúan a Castellón como capital de la cultura. En Alicante, el Instituto de Cultura Juan Gil-Albert convoca a los artistas con una vaguedad absoluta, 35 años como límite de edad, que la obra sea exponible dentro de las condiciones de la sala que se propondrá para su exposición, sin especificar. Y un jurado que surge del diputado de Cultura y la directora del Juan Gil Albert, institución cuya experiencia en arte contemporáneo son estos encuentros sin respaldo crítico, un jurado a su medida sin una proyección en el ámbito del arte contemporáneo.