EFE. MADRID
La mejor intérprete española del siglo XX, una mujer extraordinaria, culta, versátil, amable y divertida son sólo algunos de los piropos que le dedicaron ayer a Mary Carrillo sus compañeros, desde la ministra de Cultura al director Mario Camus o el actor Fernando Guillén, rendidos todos a su "encanto" y a su talento "fuera de serie". La ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, que siendo una niña de 10 años "hizo" de hija de Mary Carrillo en la película "Love Feroz" (1975), ha querido destacar "la versatilidad" y el "rigor personal y profesional" de la actriz "en un contexto histórico y social para las artes escénicas y para la mujer muy diferente al de hoy en día". Para Mario Camus, que la dirigió en "Los santos inocentes" y "La colmena", Carrillo era "un monstruo escénico", una actriz que sabía "decir" como nadie sus papeles y "una persona encantadora y muy divertida". El director considera que la actriz tenía "una forma muy completa de hacer los personajes, mucha personalidad y talento".