Unos 200 expertos participan en el recuento anual de fondos de la Biblioteca Nacional, que esta semana ofrece una imagen insólita: sus salas de lectura, visitadas cada año por unas cien mil personas, están cerradas al público para permitir el trabajo de quienes comprueban el buen estado de las colecciones. La Biblioteca Nacional alberga 25 millones de piezas, muchas de ellas de gran valor, y el recuento anual es imprescindible para detectar las incidencias que se puedan haber producido. La directora de la Biblioteca Nacional, Milagros del Corral, tomó a finales de 2007 la decisión de darle periodicidad anual a esa práctica.