SERGIO ILLESCAS
Tanto en películas como "El amante" como en "El Oso" apostó por historias con las que no era fácil atrapar al público. ¿Cree que también ha arriesgado en "Su majestad Minor"?
El riesgo siempre ha estado presente en las mayoría de mis películas. Buen ejemplo de ello es "En busca del fuego", en la que llegué mucho más lejos de lo que esperaba el público. Arriesgar es vital para la creación y ningún proyecto de interés de la historia ha tenido éxito sin asumir riesgos.
En "Su majestad Minor" recopila diferentes elementos de sus proyectos anteriores: se remonta a una época pasada, hay sexo y le da protagonismo tanto a personas como a animales...
No es una coincidencia, es más bien un deseo. He vuelto a trabajar en el guión con Gérard Brach y ambos llevábamos años pensando en recuperar estos elementos dentro de un contexto mitológico y en un ambiente más relajado como el de la comedia. La verdad es que quería volver al humor, que en realidad era mi especialidad antes de adentrarme más en la épica.
Hablando de humor e ironía, en el argumento de este filme se nombra a un cerdo rey de un poblado... ¿Cuánto hay de actualidad en este hecho?
La película habla de que los cerdos siempre se encuentran en buena posición para convertirse en reyes o en presidentes. Es una interpretación muy universal que el cerdo se convierta en jefe del establo. La historia se contextualiza en un tiempo antes de Cristo pero se puede reproducir en cualquier parte del mundo o en cualquier momento de la historia.
Además predomina el tema religioso, que también le preocupó en otras de sus grandes obras como "El nombre de la rosa".
Satirizamos en "Su majestad..." sobre la religión del ego, que es algo muy similar a cualquier dictadura. Siempre me ha resultado atractivo el tema religioso, tanto en "El nombre de la rosa" como en "Siete años en el Tíbet", que fue una manera extraordinaria de descubrir el budismo.
Tras conocer un estudio como Ciudad de la Luz, ¿considera que puede estar a la altura de Hollywood?
Absolutamente, está muy bien construido, es precioso y tiene muchos atributos para convertirse en un buen lugar para grabar. España es un país con gran tradición de cineastas. Ha sido fantástico trabajar en Alicante. El equipo estaba encantado trabajando en esta ciudad.
El cineasta francés Luc Besson pretende crear unos grandes estudios en París. ¿Considera que podría convertirse este complejo en una competencia peligrosa para los platós alicantinos?
La situación hoy en día es más favorable para unos estudios españoles como los de Ciudad de la Luz porque los precios son más bajos. Si hubiese más incentivos sería aún mejor. Sin embargo, creo que el cine francés tiene suficiente actividad como para no entrar en competencia. Creo que los servicios que ofrece cada país son diferentes. No se pueden grabar las mismas películas. Aquí el clima es muy bueno. De hecho, los franceses nos tuvimos que venir aquí para rodar "Su Majestad Minor" y "Astérix en los Juegos Olímpicos", porque las condiciones eran mejores. Considero que es una sana competición. La mayor competencia ahora tanto para Ciudad de la Luz como para el resto de países europeos es Marruecos, donde tengo entendido que van a abrir más estudios y los precios son más baratos.
Nuevos proyectos...
Evito hablar de cosas que están en proyecto, pero sí, tengo algunos maravillosos. La situación económica actual es complicada aunque tengo los dedos cruzados para poder grabar una película entre primavera y verano.