EFE. MADRID
El cardenal primado y arzobispo de Toledo, Antonio Cañizares Llovera, de 63 años, fue nombrado ayer por el Papa Benedicto XVI prefecto de la Congregación para el Culto Divino y Disciplina de los Sacramentos. El nombramiento fue hecho público ayer por el propio Cañizares. En medio de una gran expectación, el purpurado toledano se dirigió a los presentes para comunicarles "la noticia, tan rumoreada, pero, solo hasta hoy real": "En su magnánima y grande benignidad, el Santo Padre, Benedicto XVI, me ha nombrado prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos".
Tras estas palabras, los asistentes al acto irrumpieron en una fuerte ovación y comenzaron a sonar las campanas de la catedral, al igual que ocurriera cuando fue nombrado cardenal en marzo de 2006. Cañizares, de gran devoción mariana, anunció su nombramiento coincidiendo con la festividad de Santa Leocadia, patrona de Toledo, y su mandato en Roma comenzará el jueves.
El cardenal Antonio Cañizares se ha convertido así en el único español al frente de un dicasterio vaticano.