|
|
|
HEMEROTECA » |
GUILLERMINA PERALES
El diseño, en cuanto que definición de un proyecto formal e ideológico, forma parte esencial de nuestra vida. Una de las revoluciones más importantes del siglo XX la ha constituido la presencia del diseño en los medios de comunicación o en la producción industrial, como lenguaje preeminente. Necesariamente esta relación entre arte y diseño se cuestiona, desde principios del siglo, cuando Duchamp saca un urinario del ámbito comercial y utilitario para exponerlo como una nueva concepción artística. Este hecho ha llevado a inevitables confusiones ante la pérdida de aquellos valores evidentes que hacían que cualquier espectador pudiera identificar una obra de arte de lo que no lo era. ¿Por qué las cajas Brillo de Warhol son una obra artística y el objeto de consumo, con idéntico diseño, no? Pero principalmente, estas y otras indagaciones en los aspectos formales y conceptuales del arte han llevado a primer plano el debate y la interacción entre las múltiples disciplinas que configuran la visión, la comunicación y la expresión en nuestros días. Todo o casi todo es diseño. Uno puede diseñar su propia vida, un plan de estudios, una dieta, su aspecto físico. Nuestras elecciones van marcando un diseño que responde a nuestras necesidades y a las respuestas que damos a nuestro entorno. Dependiendo de si quieres triunfar como sex symbol o como economista, tu estética y ritmo de vida se acoplarán a un diseño preestablecido.
Los medios publicitarios, sobre todo los de formato plano, revistas, carteles, portadas de libros, catálogos, requieren constantemente de la investigación del diseño gráfico. En estos la reproducción o la utilización de una obra de arte da lugar a un diseño que ya nada tiene que ver con esta obra sino que está en función de comunicar unos contenidos distintos. El cartel de una exposición de Miró en el Thyssen, que utilice una imagen de su obra, ya no es un Miró es un diseño gráfico, una obra totalmente independiente. Incluso la reproducción de los cuadros en el catálogo no se puede considerar como una obra de Miró, es una reproducción, que se presenta lo más objetivamente posible para poder tener una documentación gráfica de la obra expuesta. Los límites que asume el diseño de un proyecto están muy bien especificados, en cuanto se ha de ceñir al mensaje que se quiera transmitir. Es indudable que cuando el objetivo es documentar una obra artística, no se puede tratar como una imagen publicitaria. Son entidades distintas. Si interferimos la "Gioconda" de Leonardo con unos bigotes, el resultado es una obra de Duchamp, estamos creando otra obra.
Diseñar un spot publicitario, un espacio arquitectónico, una cafeteraÉ, es una acción muy compleja, porque, como en todo, el diseñador debe ser una persona muy formada, muy documentada y muy disciplinada a la hora de estudiar los objetivos de su proyecto y las soluciones consecuentes, sin prescindir de la creatividad. El receptor del diseño también tiene que tener una formación para entender lo que ve. Si no se entiende lo que es un diseño, se puede caer en errores delirantes, y pensar que esto "es muy fácil", pero la realidad es que no se tiene la capacidad ni la formación para entender la complejidad de un diseño. Si se permitiera esta ambigüedad en la campaña publicitaria de una empresa automovilística o en el proyecto comercial de un banco, las pérdidas serían millonarias. Las instituciones culturales públicas tampoco se pueden permitir ese lujo, porque, aunque no compitan en el mercado, generan imágenes culturales de gran trascendencia.
La decisión de encargar la decoración de la cúpula de la sede de las Naciones Unidas en Europa a un artista expresionista como Miquel Barceló, y a un país como el nuestro que no tiene una gran presencia en el ámbito europeo, es un proyecto que va más allá de lo artístico, una imagen por la que se nos va a conocer en todo el mundo, pero que no corresponde con la realidad del arte en nuestro país, poco apoyado y sin un lugar en el circuito europeo del arte.
Si los promotores no tienen claro los objetivos y las condiciones que pueden impulsar la cultura y el arte en un país y fuera de éste, evidentemente no se puede elaborar un proyecto coherente, sólo acciones aisladas en las que el error o el acierto es una lotería.
El diseño es una forma de conocimiento y de comunicación y por lo tanto no se puede utilizar la visión del diletante que no sabe lo que ve y se mueve a golpe de gusto y de mala orientación. El diseño de un coche por Homer Simpson siempre es y será un fracaso, como nos ha demostrado esta serie animada tan sabia.
El filme de superhéroes de Joss Whedon logró la mayor recaudación de la historia en un primer fin...
Este lunes el segundo canal de Mediaset ofrece dos películas de espionaje: ´Enemigo público´ y...
El actor catalán se muestra muy disgustado con la situación que vive el país - "Estamos abocados...
Junto a Johnny Depp y Eva Green, en ´Dark Shadows´ veremos otro buen puñado de caras conocidas
La actriz colombiana interpretaría a Madame Desdemona, un personaje embutido en cuero
La última vez que vimos al hombre-mono en la gran pantalla fue en 1999, en la exitosa adaptación...
Había un material precioso para una gran película, pero aunque los resultados no sean totalmente...
| CONÓZCANOS: CONTACTO | INFORMACION | LOCALIZACIÓN | CLUB INFORMACION | PROMOCIONES | PUBLICIDAD: TARIFAS | CONTRATAR PRENSA | CONTRATAR WEB |
|
|
|||||||