|
|
|
HEMEROTECA » |
EFE
Así lo explicó hoy Davies en una entrevista con Efe en el marco de la 56 edición del Festival de cine de San Sebastián, que le dedica una retrospectiva con la exhibición de sus seis largometrajes.
"Of time and the city" es un filme "sobre el Liverpool en el que viví, hasta que me fui en 1973 (...), en contraste con el Liverpool moderno", es una "meditación sobre el tiempo que ha pasado y el envejecer".
Calificada por algunos críticos como la mejor película británica en mucho tiempo, con este filme Davies ha dicho adiós a la ciudad en la que nació porque "nuca más" hará otro filme sobre Liverpool -también ambientó en esta ciudad "Distant voices, still lives" "Voces distantes" (1988)-, lo que hizo del rodaje algo "triste".
Aunque lo cierto es que el Liverpool que el director amaba es ya sólo "una imagen". Y esto pasa no sólo con el lugar en el que vives, ya que es un peaje a pagar en la vida y que se compone especialmente de pérdidas, explicó un, a pesar de todo, risueño Davies.
Una forma de pensar entre realista, pesimista y fatalista que se refleja fielmente en su cinematografía, en la que a pesar de todo quiere demostrar que "la vida vale la pena vivirla", algo más creíble al ver a un vitalista Davies que al ver sus películas, lo que prometió cambiar en la próxima que tendrá, aseguró, "un final feliz".
Sólo seis largometrajes componen su obra: "The Terence Davies Trilogy" ("La Trilogía de Terence Davies", 1984) "Distant Voices, Still Lives" ("Voces distantes", 1988), "The Long Day Closes" ("El largo día acaba", 1992) "The Neon Bible" ("La Biblia de Neón", 1995), "The House of Mirth" ("La casa de la alegría", 2000) y "Of time and the city" (2008).
Suficientes para fijar un estilo muy definido en el que los silencios y la música son tan protagonistas como los encuadres, los movimientos de cámara y el lirismo que impregna sus imágenes y su narración.
Y una necesidad de experimentar con la muerte y la vida, un tema recurrente en sus películas pero que no quiere seguir explorando, asegura entre risas.
La luz, la memoria y encontrar algún tipo de salvación, de razón de estar en el mundo, son otras de sus obsesiones reconocidas.
Además de todo eso, no está a gusto consigo mismo.
"Si pudiera cambiarme mañana lo haría, por ser un tipo muy guapo, con un maravilloso cuerpo y muy alto", algo que, asegura, no dice sólo por el aspecto físico, sino porque la gente que es así "tiene una autoconfianza que yo nunca he tenido".
Y sobre sus nuevos proyectos, tres en preparación y a la espera de conseguir financiación: una comedia contemporánea, una película de cine negro y una adaptación de una novela escocesa.
Autor de taquillazos como El otro lado de la cama o clásicos de la comedia como Los peores años de...
La novena edición de la cita alicantina con el cine arranca mañana en el ADDA con Mario Casas,...
Un buen aperitivo para ir calentando motores de cara al estreno a finales de diciembre de este...
En diciembre se cumplirán 30 años de su largo romance con el cine, fue en 1982 cuando todo Estados...
Armie Hammer, Taylor Kitsch y Garrett Hedlund se enfrentan al reto de interpretar a Finnick Odair,...
La actriz se encuentra en negociaciones para entrar a formar parte del elenco de la comedia de...
Nada especialmente brillante, porque estamos ante unos productos de corto recorrido, pero al menos...
| CONÓZCANOS: CONTACTO | INFORMACION | LOCALIZACIÓN | CLUB INFORMACION | PROMOCIONES | PUBLICIDAD: TARIFAS | CONTRATAR PRENSA | CONTRATAR WEB |
|
|
|||||||