JORGE VILLAR
L
ástima que el flojo y descastado encierro de Samuel Flores diera al traste con las ilusiones de la terna de ayer. Los dos primeros fueron devueltos al corral por flojos, siendo sustituidos por sendos ejemplares de Fernando Peña y Jaral de la Mira que, sin reventar la tarde, dejaron estar a sus matadores. El tercero resultó a la postre el mejor del encierro titular. Noble, descolgada su embestida, largo el recorrido, se encontró enfrente a Paúl Abadía Serranito, que no logró acertar en las distancias. Muchos pases sueltos, con momentos en que paró, templó y mandó, pero sin llegar nunca a completar la tetralogía con la ligazón. Muchos minutos ante la cara del toro que no le llevaron a nada. El sexto, descastado y abanto, le hizo recordar la buena condición de aquel que se fue con un cortijo en cada pitón. Se eternizó con los aceros.
Con el primero bis no se metió mucho Esplá. Anduvo el alicantino por allí, sin apreturas, sin agobios. Mató de estocada algo desprendida y escuchó leves pitos. El cuarto se movía, pero con demasiadas huidas provocadas por la falta de casta, demostrada ya en el caballo. Otra faena a medio gas, como yéndose de esto, cuando el que se iba era Pepín Liria. Siempre dispuesto el murciano, que logró una tanda de naturales de oro a su primer enemigo, sobre todo uno largo, entregado. El toro engañó en su juego, resultando a veces rebrincado y quedándose por debajo del torero, para entregarse luego en algún pasaje. Mató mal, de pinchazo, media fea y descabello. Se le ovacionó. El quinto siguió el patrón de sus hermanos, sin dificultades en su embestida pero vacío entrega en las telas y huyéndolas constantemente. Bregó el bravo murciano con él, pero no había agua en el pozo. Se ahogó algo otra vez con los aceros Pepín, que saludó una cariñosa ovación de despedida del público de Madrid. La noticia amable se dio en La Rioja, donde el alumno de la escuela taurina de Alicante Alfredo Bernabéu se clasificó para la final a tres que se celebrará en Calahorra el 8 de junio. El cuarto puesto fue para Gabriel Martínez.