|
|
|
HEMEROTECA » |
GUILLERMINA PERALES
D
urante estas fiestas, en las que la representación figurativa es la dominante, en los pasos religiosos o en las fallas paganas, también hemos visto cómo se creaban largas colas frente a los museos de arte contemporáneo. Por lo que no deja de ser paradójico que la participación de los ciudadanos en la elección de las esculturas de arte abstracto, que constituyen nuestro paisaje urbano, sea tan precaria o nula. ¿Qué pasa con la visión del lenguaje abstracto, con el arte más allá de lo representativo o popular? Estamos ante el todo vale, ante la falta de argumentos claros para decidir lo realmente valioso en nuestro patrimonio cultural. Lo normal es que nuestras plazas y rotondas se llenen de artilugios y construcciones de difícil catalogación.
En Alicante tenemos la suerte de contar con algunas piezas importantes de escultores alicantinos de gran valía, que han trabajado basándose en un concepto muy lúcido y espectacular de la geometría: Eusebio Sempere y Eduardo Lastres. "Como una Estrella" (1978); que Sempere donó a la ciudad de Alicante con motivo del compromiso y el apoyo del Ayuntamiento en la creación de un museo de arte contemporáneo, el Museo de la Asegurada, a partir de la Colección de Arte siglo XX, donación del autor. Y "La Puerta de Europa" (2001); de Eduardo Lastres que fue el proyecto elegido, por el consenso de los técnicos municipales, después de varios años y de barajar importantes nombres como Andreu Alfaro, para ocupar la plaza de Alcalde Agatángelo Soler en la ampliación de la Gran Vía. En estas piezas, desde presupuestos diferentes, la concepción espacial impecable de la geometría lleva a habitar con dignidad un espacio urbano complejo y de grandes dimensiones. Estas esculturas condicionan la visión del espacio que ocupan, y dialogan con los límites de la urbanización y su complejidad arquitectónica. La escultura en la calle debe competir con elementos vivos muy agresivos, debe imponerse y transformar el espacio, si no quiere convertirse en un elemento más del abigarrado entorno urbano.
Pero lo que no se entiende es el perpetuo estado de degradación en el que se encuentra "El Monumento a la Libertad de Expresión" (1985);, escultura de ANZO, elegida por concurso. Esta pieza se retiró de su emplazamiento original, frente a la estación de Madrid, para ser restaurada. Pero su estado en su nuevo emplazamiento, Gran Vía, sigue siendo lamentable. Una escultura que reivindica la línea recta y la visión compacta del volumen tiene la apariencia de una chabola de hojalata, en la que los parches de pintura se suceden sin evitar la corrosión que manifiesta en su superficie y en las juntas de unión. La escultura está hecha a base de planchas de hierro soldadas entre sí, que desde el primer día no han dejado de moverse. El hierro es un material que se dilata y contrae con las temperaturas, sobre todo si no tiene el grosor adecuado a sus dimensiones, y que se corroe con mucha facilidad si no tiene un mantenimiento constante. No se puede concebir otra razón que la de abaratar costes para haber utilizado unas planchas sin el grosor suficiente en su construcción, siendo una de las causas de su deformidad el calor de la primera soldadura de unión. Pero el mantener esta pieza en estas condiciones es realmente denigrante para el entorno y los ciudadanos que lo comparten.
Lo que tampoco se entiende es que una pieza como "Libertad" (2005); de David Angelini, ubicada también en Gran Vía, forme parte de nuestro patrimonio. De concepto bastante caprichoso, responde al empeño de elevar un elemento decorativo que parte del diseño, similar al logotipo de la marca Chanel, a la categoría de escultura urbana. Para ello, se le cuelga de una estructura de vigas, plana y desproporcionada, que se alza sobre unos pedestales de obra. Nada de esto tiene coherencia ni sentido plásticos. Ante las manifiestas quejas, se adujo que el motivo de su presencia en nuestras calles es que fue regalada a la Diputación de Alicante y que sólo se pagó el coste de su emplazamiento. Así que, ya saben, el que no tiene una escultura en Alicante es porque no quiere.
Fonda vuelve como la gran actriz que siempre fue en la producción francesa "¿Y si vivimos todos...
"El universo de Marvel siempre ha reflejado el mundo que existe fuera de tu ventana", dice el...
La tendencia permanente de los personajes a pasarse de rosca, exagerando sus ademanes de forma...
Autor de taquillazos como El otro lado de la cama o clásicos de la comedia como Los peores años de...
La novena edición de la cita alicantina con el cine arranca mañana en el ADDA con Mario Casas,...
Un buen aperitivo para ir calentando motores de cara al estreno a finales de diciembre de este...
En diciembre se cumplirán 30 años de su largo romance con el cine, fue en 1982 cuando todo Estados...
| CONÓZCANOS: CONTACTO | INFORMACION | LOCALIZACIÓN | CLUB INFORMACION | PROMOCIONES | PUBLICIDAD: TARIFAS | CONTRATAR PRENSA | CONTRATAR WEB |
|
|
|||||||