El delfín de cabeza de olla gris llamado Mary G., que vive en el acuario italiano de Riccione, sufre de una enfermedad de parásito intestinal desde el 18 de diciembre. Los veterinarios explicaron ayer que la salud del cetáceo mejora y que la enfermedad no está relacionada con la muerte de Tamara Monti, una de sus diez entrenadores, que fue asesinada el 2 de febrero. En un principio se dijo que el animal se moría, literalmente, de tristeza, ya que se negaba a comer y vomitaba si se le obligaba a hacerlo, después de que hace quince días fuera asesinada en una pelea vecinal Tamara Monti, su salvadora e instructora
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