SERGIO ILLESCAS
o pasan ni tres minutos desde que una compañera le deja una nota en su nuevo despacho con nuestro número hasta que nos llama. Y es que, a pesar de liderar una de las revistas con más proyección en España, Pedro Javaloyes no olvida de dónde viene. Alicante fue el lugar en el que dio sus primeros pasos periodísticos, cubriendo espectáculos veraniegos en condición de becario. «En esta provincia vive toda mi familia», su punto de referencia.
En 1986, Pedro Javaloyes decide viajar a Madrid a estudiar Ciencias de la Información en la Complutense. Allí la capital le inyecta su veneno de movimiento y oportunidades; una esencia explosiva cuando se topa con una mente inquieta. Tras una temporada en Alicante, ficha por la agencia Efe en Madrid para después pasar a dirigir la Guía del Ocio, donde encabezó también el proyecto de su edición digital. «Allí estuve hasta que, entre un compañero y yo, montamos una revista con el espíritu de guía cultural que se retroalimentara de reportajes y trasmitiera a través de las imágenes. Nuestra principal inspiración era la "Time Out", que se edita en ciudades tan importantes como Nueva York o Londres», explica Javaloyes a este diario.
La denominaron «SalirSalirMadrid» pero la aventura tocó fondo por algunas desavenencias con su socio. Más tarde la editorial Condenast cuenta con él para subdirigir la revista «GQ», «donde me empapé de cómo funcionaba una publicación de estilos de vida y del concepto de empresa norteamericana». Después, la promotora Progresa, encargada de editar las revistas de Prisa, pone en sus manos un proyecto. Debía llenar un vacío que poseía «El País»: una agenda cultural para distribuir con el periódico los viernes. Propone «On Madrid», que en mayo de 2006 ve la luz. El aumento en las ventas del diario nacional evidenció su éxito. Al mismo tiempo, Progresa decide sacar rendimiento de una de sus cabeceras consolidada en todo el planeta, «Rolling Stone»
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40 años de vida, difusión en 24 países y millones de lectores
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. Para ello, cuenta nuevamente con sus servicios.
Bueno, ¿y qué puede aportarle usted a la revista
Pueden aprovechar mi experiencia en publicaciones sobre estilos de vida. Y es que «Rolling Stone», en definitiva, trasciende a la propia música. La concibe como una herramienta con la que puede contar historias humanas. Todos tenemos una canción que nos recuerda a algo; muchos de los momentos más importantes de nuestra vida tienen un sonido de fondo aunque la música no sea realmente nuestra mayor pasión. Nos acercamos a personas con carácter «rolling», que son todas esas figuras que dejan huella.
¿Cómo se consigue algo así
Tenemos un lema marcado a sangre en «Rolling». «Fotografías poderosas más textos inteligentes». Pretendemos transmitir emociones a través de un texto. No se trata sólo de narrar sino de emocionar. También tratamos de ser provocadores y creativos, pero sin llegar a una dimensión «freaky».
Alguna vez se ha criticado a esta revista por abrir sus portadas con músicos demasiado comercialesÉ
Cuando nace «Rolling Stone» no existía la revista «40 principales», que ahora aborda una parte de la realidad musical que nosotros ya tocamos menos. No obstante, hay que entender que «Rolling» no es una revista especializada de música independiente. En el pasado también se la criticó porque sacaba a fenómenos de masas como Yoko Ono o los Beatles. Pero es que «Rolling» siempre intenta radiografiar a los iconos de la cultura popular.
El número de marzo de «Rolling Stone» tendrá como protagonista a Samuel Eto'o, un reportaje que refleja perfectamente cómo desean ir más allá del fenómeno estrictamente musical. Y es que el delantero del Barcelona se encuadra dentro de la personalidad «rolling» de la que habla Javaloyes. La entrevista que este mes dedican a Joaquín Sabina es otro de los proyectos que ha vivido del que se siente orgulloso. «Nos trajimos a Madrid a su biógrafo, Javier Menéndez Flores, para que escribiera los textos. Después, de cara a las fotos, montamos un show alucinante en la esquina del edificio donde vive en Tirso de Molina. Le sacamos media casa a la calle, como si le hubieran desahuciado. Pretendíamos extraer de su morada todas esas cosas que hablan tanto de él: la última botella de whisky que se había bebido, su guitarra, su escritorio... El bodegón urbano era para verlo».
¿Qué opina de la cultura popular en Alicante
En esta provincia siempre se hacen cosas espontáneas, como puede ser el Festival de Cine de Alfaz. No obstante, yo creo que se echa en falta algún fenómeno cultural con el que realmente encuentre una identidad que no se base sólo en el folclore.
Y un espíritu inquieto como el suyo, ¿alguna vez ha querido hacer algo en su provincia
Siempre te planteas el por qué no hacer algo en tu tierra pero por factores externos no se dan las circunstancias, aunque por tu cabeza ciculen miles de ideas.
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