Antonio Dopazo
Título original: "The rocker". Nacionalidad: USA. Producción: 21 Laps Entertainment, para Fox Searchlight. 2008. Director: Peter Cattaneo. Guión: Maya Forbes y Wally Wolodarsky, sobre un argumento de Ryan Jaffe. Fotografía: Anthony B. Richmond. Música: Chad Fischer. Intérpretes: Rainn Wilson, Christina Applegate, Jeff Garlin, Josh Gad, Teddy Geiger, Emma Stone, Janet Lynch, Jason Sudeikis, Will Arnett, Howard Hesseman, Fred Armisen. 102 minutos.
Una demostración, sin duda, de que el cineasta británico, que solo ha hecho dos largometrajes irrelevantes desde el éxito internacional en 1997 de "Full Monthy", no ha conseguido encontrar ese grado de inspiración que tuvo entonces. La historia de este rockero maduro que tiene una segunda oportunidad para triunfar carece de recursos y resulta bastante sosa.
Inspirada en alguna medida en la experiencia personal de Pete Best, que fue integrante por dos años de los primeros Beatles antes de ser expulsado, y que incluso tiene una pequeña aparición homenaje en la cinta, este intento de demostrar que nunca es demasiado tarde si hay verdadera voluntad para lograr un objetivo está enfocado desde la óptica de una comedia poco inspirada. Su principal defecto es que no consigue que sus protagonistas irradien la necesaria capacidad de seducción para que el espectador comparta con ellos sus anhelos y sus frustraciones, primero, y su triunfo y la gloria después. Esta circunstancia afecta a todos, pero especialmente a Fish, que a sus 41 años sigue perdido en la vida, no habiendo superado el hecho de haber sido despedido del grupo rockero Vesuvius cuando estaban a punto de triunfar.
Desde ese momento no ha hecho otra cosa que dar tumbos sin mucha fortuna, viviendo con escaso afecto en casa de sus tíos y tratando de lograr que su sobrino, el anodino Matt, le permita formar parte del conjunto A.D.D., que está creando con otros dos componentes, el cantante Curtis y la post moderna Amelia. En principio, por supuesto, éstos se niegan en redondo, porque pertenece a otra generación y no ven que pueda aportar nada positivo, pero Fish sabrá poner de su parte lo necesario para convencerles de lo contrario. Es la vía no para le éxito, para el milagro, que resulta forzado y totalmente injustificado.