EFE
Según los expertos, la nueva planta de este condado, que purifica el agua a través varios filtros, pantallas, componentes químicos y por último el paso del tiempo, será la más grande del mundo dedicada a recuperar el agua de las cisternas para el consumo humano.
Para ellos, este tipo de técnica, que se practica a gran escala y con éxito en la capital de Namibia, Windhoek, podría ser la solución en aquellos lugares en los que la sequía es una constante, como ocurre en varias zonas de California.
"Este tipo de proyectos van a empezar a verse desarrollados en todos aquellos lugares en los que existe una grave escasez de agua", dijo Michael R. Marcus, director general de los recursos acuíferos de Orange County, en declaraciones al diario estadounidense "The New York Times".
En la ciudad de San Diego, también en California, las autoridades aprobaron el pasado octubre un programa piloto para fomentar el reciclaje y posterior consumo del agua de las cisternas y demás conductos residuales.
Sin embargo, el alcalde de esta ciudad tendente a la sequía vetó esta propuesta, que, además de ser muy costosa, tenía pocas posibilidades de contar con el apoyo popular.
Hasta el momento, la mayoría de la gente se ha mostrado siempre reticente a la idea de que el reciclaje fuera tan efectivo como para limpiar tan bien el agua de sus deshechos que hasta pudieran beberla.
A pesar del veto, el ayuntamiento de San Diego planea organizar un voto a principios de diciembre para anular la negativa del alcalde.