EFE
En un comunicado, el comisario europeo de Medio Ambiente, Stavros Dimas, se mostró hoy "muy preocupado" con los planes de Japón de cazar 850 ballenas mink, medio centenar de ballenas fin y otras 50 ballenas jorobadas, en una campaña que se prolongará hasta mediados de abril próximo.
"La decisión de Japón es de lo más alarmante, puesto que esas ballenas figuran entre las especies en peligro y vulnerables de la lista de especies amenazadas de la Unión Mundial para la Conservación", alertó Bruselas.
La Comisión añadió que "existe un grave riesgo de que el programa japonés dañe la viabilidad a largo plazo de esas especies en el Pacífico sur".
"El Ejecutivo comunitario considera imperativo que la comunidad internacional encuentre una solución a la caza de ballenas (...); e insta a los miembros de la Comisión Ballenera Internacional (CBI); a respetar íntegramente el texto y espíritu de la moratoria" aplicable a ese animal, según un comunicado.
La flota ballenera japonesa partió el pasado domingo en dirección al Pacífico sur, donde tiene previsto cazar ballenas jorobadas, poniendo así fin a la moratoria que ha protegido a estos animales desde 1963.
Bruselas subrayó que no hay necesidad de recurrir a medios letales para obtener información científica sobre las ballenas y que existen otras técnicas para obtener ese tipo de datos.
Según la CE, los planes científicos de Japón dañan los esfuerzos internacionales para conservar y proteger a las ballenas.
El Ejecutivo comunitario recordó que la CBI ha adoptado distintas resoluciones que urgen a Japón a abstenerse de llevar a cabo esas prácticas.