EFE
Según la organización, aunque el objetivo de China es tener instalado un parque eólico total de 30 gigavatios para 2020, si se diera el máximo respaldo político a esta forma de energía y se tratase de solucionar los problemas que aún dificultan su expansión en el país, ese mismo año China podría superar los 122 gigavatios.
"Esto supondría cuatro veces el objetivo actual del gobierno, y cinco veces la energía generada por la presa de las Tres Gargantas", dijo a Efe Yang Ailun, directora de campañas sobre Clima y Energía de la oficina de Greenpeace en Pekín.
El informe ofrece tres escenarios de futuro diferentes para el desarrollo de la energía eólica en China.
Greenpeace asegura que, mientras con las políticas actuales el país podría alcanzar hasta 50 gigavatios en 2020 (4 por ciento de su capacidad de generación eléctrica total);, con ciertas medidas de apoyo por parte del gobierno podría llegarse a 80 gigavatios para aquel año (7 por ciento de la capacidad total);.
Con el máximo apoyo político por parte de Pekín, el parque eólico chino podría superar los 120 gigavatios en 2020, lo que supondría cerca del 10 por ciento de la capacidad generadora del gigante asiático.
Se espera que China llegue a alcanzar en 2007 los 5 gigavatios de capacidad, objetivo que el gobierno se había fijado para 2010, anunció en rueda de prensa Li Junfeng, secretario general de la Asociación China de Industrias de Energías Renovables y uno de los autores del informe.
"El mercado chino de la energía eólica se está disparando incluso, si las políticas de apoyo todavía deben ser mejoradas", afirmó Li, quien subrayó que "con un mayor apoyo político al sector eólico, China podría convertirse en uno de los tres mayores mercados mundiales hacia 2020".
"Hay un montón de cosas que el gobierno puede mejorar para ayudar a que la energía eólica se expanda, y si de veras alcanzamos el mejor escenario posible, 120 gigavatios no es en absoluto una misión imposible", dijo a Efe Yang Ailun, para quien China necesita transformar el sistema energético nacional para combatir el cambio climático.
"Tiene que hacerse inmediatamente, porque hace falta tiempo para que una política se aplique y puedan cambiar las cosas", añadió.
Entre los problemas que lo dificultan, Yang mencionó la falta de equidad a la hora de decidir los precios de venta de la energía eólica en distintos parques, lo que no ayuda a atraer nuevas inversiones en el sector.
Además existe el problema de que, en numerosas regiones con la cantidad de viento adecuado, la red eléctrica no llega hasta los lugares donde podrían instalarse los parques eólicos, por lo que "es necesaria una labor de coordinación del gobierno para empujar a la empresa gestora de la red eléctrica" a que resuelva el problema.
"Según la nueva Ley (de Energías Renovables, de 2006);, la empresa de la red eléctrica debería pagar por la extensión de la red, y además tiene la responsabilidad de hacerlo", explicó Yang, "pero en la realidad es difícil. No digo que no lo estén haciendo, pero no lo están haciendo de manera tan activa como deberían".
Además señaló que es necesario profundizar en los estudios preliminares de recursos eólicos nacionales, que aún no han sido llevados a cabo en detalle y no permiten cuantificar con exactitud la capacidad eólica real del país.