EFE
En un comunicado emitido en Viena, el director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA);, Mohamed El Baradei, se mostró satisfecho con la cooperación y transparencia recibida por parte de las autoridades niponas en la reciente visita de seis expertos de la agencia nuclear de la ONU.
Agregó que "las conclusiones y los análisis de este incidente y las lecciones aprendidas, tanto positivas como negativas, serán relevantes para otras plantes nucleares en el mundo".
Según los expertos del OIEA, sólo una cantidad limitada de material radiactivo -"muy por debajo de los límites permitidos"- se fugó como consecuencia del terremoto.
El daño sufrido en la planta nuclear más grande del mundo se limitó a aquellas secciones que no afectan a los sistemas operativos de la misma, agrega la nota.
Inspecciones y controles detallados se siguen llevando a cabo, agregó el OIEA.
Los expertos de la agencia llegaron a la conclusión de que el terremoto excedió de forma significativa los niveles de actividad sísmica para la cual fue construida la planta.
Sin embargo, las adicionales medidas de seguridad instaladas en la planta evitaron más daños.
El seísmo, que mató a 11 personas e hirió a más de mil, obligó a la empresa gestora de la central nuclear, "Tokyo Electric Power", a cerrar temporalmente las instalaciones.
Aunque en un primer momento Japón se negó a recibir la visita de los inspectores de la OIEA, posteriormente rectificó y aceptó formalmente la visita.