EFE
"Nuestros nuevos datos sugieren que HL Tau b si existe, no está compuesto de un material frío como el polvo que forman los planetas, sino que se trataría de un material mucho más caliente, más parecido al que se ha encontrado en las cercanías de las estrellas en formación", según los investigadores.
Las conclusiones de este trabajo han aparecido publicadas en "The Astrophysical Journal Letters", ha informado hoy el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), un estudio que, si bien pone en duda que HL Tau b sea un protoplaneta, apunta a otro elemento como posible planeta en formación.
Los investigadores han concluido que la región donde un grupo de astrónomos británicos situaba en 2008 el planeta más joven descubierto hasta el momento, HL Tau b, no alberga ninguna condensación de polvo, requisito "indispensable para la existencia de un protoplaneta".
El equipo de investigadores está formado por Carlos Carrasco-González y Guillem Anglada, del Instituto de Astrofísica de Andalucía (CSIC), en Granada, y por Luis Felipe Rodríguez y Salvador Curiel, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
El investigador del CSIC Guillem Anglada ha opinado que la conclusión del equipo inglés fue "precipitada".
"El supuesto planeta estaría demasiado lejos de la estrella, si tomamos como análogo el Sistema Solar", según Anglada, quien ha añadido que "pensamos que, a esa distancia, la densidad de material en el disco de la estrella es demasiado baja para poder formar planetas".
Para Luis Felipe Rodríguez, "la distancia a la que se encontró HL Tau b es más típica de estrellas compañeras que de planetas en formación".
Desde que en 1983 se anunciara la existencia de un disco de gas y polvo en torno a HL Tau, esta estrella ha sido objeto de numerosos estudios.
Con una edad estimada de unos 100.000 años -en comparación, el Sol tiene unos 4.500 millones de años-, HL Tau es una estrella muy joven.
Se sospecha que muchas de estas estrellas jóvenes tienen discos de gas y polvo a su alrededor, los llamados discos protoplanetarios, que pueden ser el germen de un sistema de planetas.
Sin embargo, todavía son pocas las imágenes de estos discos que muestren de forma concluyente la formación de planetas.
En un intento por obtener más información acerca de este planeta, el grupo de astrónomos del CSIC y la UNAM analizó de nuevo aquellas observaciones y las comparó con datos adicionales en longitudes de onda más cortas, que permiten identificar sin ambigüedades la presencia de polvo.
Sin embargo, estos nuevos datos muestran que la naturaleza de la emisión que encontraron en 2008 no corresponde a lo que se espera para un protoplaneta y que incluso podría tratarse de una estrella compañera.
Este nuevo estudio también ha permitido descubrir nuevos signos de formación planetaria en el disco de HL Tau.
"Donde sí hallamos la huella de un planeta en formación es en las regiones más internas del disco", ha declarado Carlos Carrasco-González.
Como ha explicado, se espera que los planetas aparezcan en las regiones del disco más cercanas a la estrella porque es ahí donde hay más cantidad de material para formarlos.
Los autores han recordado, no obstante, que es necesario confirmar este resultado en futuras observaciones.