EFE
Para Punset, que ha participado hoy en Oviedo en la presentación de un informe de la Fundación Telefónica sobre la sociedad de la información, este descubrimiento pone fin al debate entre los partidarios de la programación genética del individuo y los conductivistas, defensores de que el comportamiento está determinado por lo que observamos en el entorno.
Punset, autor de muchos libros sobre el amor y la felicidad, ha opinado además que dicha teoría explica que España siga obsesionada con la Guerra Civil, ya que "un futuro desvinculado del pasado siempre es engañoso".
Ante un auditorio repleto, ha asegurado que a los homínidos no les gusta cambiar de opinión y el hecho de que alguien les pida algo diferente a lo que tienen programado hace que los circuitos cerebrales se inhiban y se cierren.
Una planteamiento conocido como "teoría de la disonancia" que hace que "la gente tenga una capacidad infinita de hacerse infeliz", ha aseverado.
Por otra parte, Punset ha lamentado que la especie humana haya supeditado las emociones a la razón, cuando éstas, controladas, son mucho más importantes.
"Lo único que une a adultos y jóvenes es el desconocimiento de la gestión de las emociones", ha señalado.
En este contexto, ha saludado la inclusión de la asignatura de Educación para la Ciudadanía en los planes de estudio porque está basada en valores y ha comentado que anteriormente le había dicho a otros ministros que era necesario hablar de valores y de emociones.
Sobre las claves de la felicidad, ha aclarado que tanto las emociones positivas como las negativas "sólo duran un rato".