EFE
Esta es la principal conclusión que ha extraído la organización ecologista de la reunión que ayer mantuvieron la presidenta del CSN, Carmen Martínez Ten, y el ministro de Industria, Miguel Sebastián.
En un comunicado, Greenpeace denuncia los problemas de envejecimiento de las centrales y, en especial, la de Santa María de Garoña, en Burgos, con "graves problemas de agrietamiento por corrosión, fundamentales para la seguridad".
La organización asegura que las medidas anunciadas por el CSN para renovar las licencias de las centrales "no inciden sobre las causas profundas" de los incidentes recientes y que "tampoco aumentan la competitividad" de la energía nuclear.
Según su portavoz, Anna Rosa Martínez, los propietarios de las instalaciones nucleares "maximizan los beneficios a costa de reducir la seguridad".
Los ecologistas han recordado a Sebastián el calendario de cierre de las centrales prometido por el PSOE en las pasadas elecciones generales.