Europa Press
Los científicos han descubierto que después de dejar la cocaína, el número de ciertos receptores del cerebro asociados al deseo de cocaína aumentan con el tiempo. La investigación, realizada en ratas, sugiere que estos receptores podrían ser una posible diana para el tratamiento de las recaídas.
Uno de los mayores retos en el tratamiento de la adicción a las drogas es el peligro de recaída después de haber dejado el consumo. Los estímulos asociados a la droga pueden desencadenar el deseo persistente de consumirla que va aumentando cuando más se prolonga la abstinencia y aún no se conoce bien qué media este aumento de la reactividad del cerebro ante estos estímulos. Se sabe que el deseo de cocaína depende de la activación de los receptores glutamatérgicos AMPA en el núcleo accumbens.
Los investigadores, liderados por Marina Wolf, muestran ahora que las ratas que pasan por una abstinencia prolongada de la cocaína tienen mayores números de cierto tipo de receptor AMP sináptico que conduce a un aumento de la reactividad en las neuronas del núcleo accumbens ante estímulos de cocaína y a un aumento de la conducta de búsqueda de la droga en los animales.