EFE
El rechazo a esos centros que exhiben cetáceos en cautividad es una de las conclusiones de dicha reunión, que, promovida por reconocidas organizaciones internacionales y nacionales como la Asociación de Defensa de la Naturaleza-WWF, Greenpeace o el Proyecto Gran Simio, se clausuró hoy, tras tres días de reuniones.
Tres jornadas que sus asistentes consideran que "han sido de un gran valor social, en cuanto a la divulgación de los derechos de los animales en su conjunto y también porque es la primera vez que animalistas y ecologistas han estado juntos en un congreso debatiendo sobre los derechos de los animales", según recalcan al comienzo de su escrito de conclusiones.
Un texto que, en defensa de los animales, propone diversas medidas, como "establecer una red de reservas marinas que garanticen la supervivencia de las especies marinas y la sostenibilidad de las actividades que se desarrollan en él".
Además, señala que "las administraciones públicas deben coordinarse inmediatamente para implantar la legislación europea sobre zoológicos y comenzar un control efectivo sobre los mismos", y, dentro del mismo apartado, especifica que "no debería autorizarse la implantación de nuevos delfinarios y orcarios en Canarias, cerrando cualquier posibilidad a los nuevos proyectos".
Otra de las demandas de los asistentes al encuentro internacional es "impulsar medidas efectivas desde las autoridades y entre la sociedad para evitar al máximo que los animales abandonados tengan que ser sacrificados en los albergues".
Así mismo, piden a "todos los ciudadanos" "actuar para frenar la destrucción de los bosques tropicales", para lo cual recomiendan: "No consumamos productos de madera o papel de origen dudoso, insostenible o de talas ilegales", ya que "la destrucción de hábitats es la principal causa de extinción de especies animales en el planeta".