EFE
Este logro, obtenido por investigadores británicos y estadounidenses, aumenta las posibilidades de crear en laboratorio tejidos cardíacos para trasplantes a personas que sufran alguna enfermedad del corazón.
El equipo trató las células madre embrionarias con un cóctel de factores de crecimiento y moléculas implicadas en el desarrollo celular.
Suministrando los factores de crecimiento adecuados en el momento justo del desarrollo, las células crecen y se convierten en "progenitoras" de tres tipos de células cardíacas esenciales para el funcionamiento del corazón: cardiomiocitos, endoteliales y de músculo liso vascular.
Los científicos trasplantaron entonces una mezcla de las células obtenidas a ratones de laboratorio en los que se habían inducido enfermedades cardíacas, y lograron así una mejoría del funcionamiento del corazón.
El responsable de la investigación, Gordon Keller, considera que el desarrollo "artificial" de estos tres tipos de células podría conseguirse de forma individual, lo que ayudaría a los investigadores a conocer con detalle el desarrollo del corazón.
Esto, según los investigadores, abrirá la vía de la experimentación con esta técnica para el tratamiento de los corazones humanos.