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De hecho, dicho experto advirtió de que este porcentaje "puede ser mayor o menor" en función de una serie de circunstancias que definen el perfil de paciente y lo clasifican como no respondedor o difícil de tratar.
Actualmente el tratamiento recomendado para la hepatitis C es la combinación de interferón pegilado y ribavirina, y uno de los factores que más condiciona la posibilidad de respuesta es el genotipo, determinando la duración del tratamiento y la dosis de ribavirina administrada.
Así, los pacientes infectados por el genotipo 1 recibirán tratamiento durante un año con dosis plenas de ribavirina y el porcentaje de curación es del 50-60 por ciento mientras que los pacientes infectados por los genotipos 2 y 3 se tratarán durante 6 meses con dosis menores de ribavirina y la tasa de curación es de hasta un 80 por ciento, considerándose por tanto como pacientes "fáciles de curar". En casos de infección por genotipo 4 los porcentajes de respuesta son "intermedios entre los anteriores genotipos", explicó Jorquera.
No obstante, la tasa de éxito del tratamiento no solo depende del genotipo sino también de la carga viral antes de comenzar el tratamiento. En este sentido, y según señaló el jefe de la unidad de Aparato Digestivo del Hospital de Alcorcón, Conrado Fernández, los pacientes con genotipo 2 y carga viral baja presentan unas tasas de respuesta superiores al 95 por ciento.
PACIENTES NO RESPONDEDORES.
En el caso de que los pacientes no hayan respondido a un tratamiento basado en una dosis plena de interferón pegilado más ribavirina durante el tiempo previsto, el director de la Unidad de Gestión Clínica de Enfermedades Digestivas del Hospital Valme de Sevilla, Manuel Romero, indicó que se podría intentar un nuevo ciclo terapéutico en caso de que estos estén "muy motivados" y siempre "con la seguridad de que el análisis de la carga viral en la semana 12 definirá con claridad las posibilidades de curación".
Si la viremia es positiva se suspenderá el tratamiento, sin que existan posibilidades de curación, aunque en el caso de que sea negativa, las posibilidades se incrementan hasta casi el 60 por ciento si el tratamiento se prolonga hasta 72 semanas.
No obstante, el futuro se presenta "esperanzador" para estos pacientes a la espera de nuevos antivirales, que combinados con interferón pegilado y ribavirina podrían aumentar las posibilidades de curación, según informó Roche en un comunicado como patrocinador de dichas jornadas.