AGENCIAS
El nuevo material ha sido desarrollado por un equipo dirigido por Ángel Palomo, quien trabaja en el Instituto de Ciencias de la Construcción Eduardo Torroja del Consejo Superior de Investigaciones Científicas.
Palomo explicó a EFE que el nuevo material se consigue a partir de las cenizas volantes procedentes de la combustión del carbón, y destacó que además de reducir la cantidad de dióxido de carbono que emiten las cementeras la elaboración del nuevo material permitiría minimizar y reutilizar los residuos de las centrales de carbón.
Precisó que el nuevo material es similar al "cemento portland", el más común en la construcción, y aseguró que se comporta de forma "idéntica", aunque todavía falta corroborar que el comportamiento del nuevo material sería el mismo a largo plazo.
Ángel Palomo dijo que tiene "indicios científicos" de que se va a comportar igual, y explicó que se van a realizar ensayos "acelerados" para simular la respuesta del nuevo cemento en tareas de construcción en plazos de setenta u ochenta años.
Aseguró que sí se han realizado ya pruebas del cemento nuevo y que se ha comprobado que su respuesta ante determinadas agresiones, como el fuego, es mejor que la del cemento tradicional.
El investigador del CSIC subrayó además que los años "secos" la industria dispondría de una mayor cantidad de materia prima para la elaboración del nuevo cemento, ya que se reduce la energía de origen hidroeléctrico y se aumenta la producción en las centrales térmicas de carbón.
Explicó que se trata de un material cuya composición es completamente diferente al cemento tradicional aunque aseguró que la apariencia es "idéntica" y ni siquiera un experto distinguiría a simple vista uno del otro.
Según ha informado el CSIC, el producto, creado a partir de cenizas volantes procedentes de la combustión del carbón, precisa de temperaturas sensiblemente inferiores a las que se emplean para fabricar el cemento genérico.
Para fabricar el cemento "portland" es necesaria una temperatura de 1.450 grados centígrados, mientras que el cemento de cenizas volantes precisa sólo una temperatura de entre 60 y 80 grados para su puesta en obra, según los autores del estudio.
Ángel Palomo presentará en los próximos días una propuesta sobre este nuevo material al principal consorcio europeo en la investigación de materiales "cementantes".
El nuevo material, según Palomo, es además capaz de absorber algunas sustancias volátiles nocivas para la salud que desprenden algunos plásticos, barnices y productos de limpieza, y al ser más ligero que el cemento "portland" podría usarse también para la fabricación de componentes livianos en la construcción".