Woody Allen vuelve a las pantallas, cumpliendo su habitual compromiso de rodar un largometraje por año, y lo hace con una película que le devuelve a su querido Nueva York natal después de su periplo por Londres y Barcelona. «Si la cosa funciona» es, sin duda, el estreno más relevante de una semana que no está precisamente cargada de acontecimientos. Destacan entre las novedades la secuela «Rec 2», con la que Jaume Balagueró y Paco Plaza estiran el filón terrorífico que encontraron en una primera entrega de éxito internacional, y «Gigante», una cinta uruguaya que acaba de ser galardonada en San Sebastián con el Premio Horizontes. Por último, la primera incursión en personajes reales de un héroe infantil de la animación, «Vicky el vikingo».
Sólo dos años han pasado para que tome cuerpo la secuela de «Rec», la sorprendente y notable cinta de terror española que dirigieron Jaume Balagueró y Paco Plaza y que ya tuvo, apenas un año más tarde, un remake norteamericano, «Quarantine», firmado por John Erick Dowdle. «Rec 2» ofrece la garantía de estar realizada por los mismos directores y la trama, además, transcurre apenas pasados unos minutos del final de la cinta original, cuando las autoridades pierden el contacto con las personas encerradas en el edificio en cuarentena y nadie sabe lo que pasa dentro. Es obvio que estamos ante el fruto de un éxito internacional inesperado que trata de seguir exprimiendo un terror cotidiano y de profundo calado. Los directores aseguran que han hecho esta segunda parte a consecuencia de las preguntas de muchos espectadores y de los detalles y las consideraciones aportadas por gran parte de los mismos, de las que ni ellos eran conscientes. Son esos espectadores los que le han dado vida. Sus protagonistas son Jonathan Mellor y Oscar Sánchez Zafra.
«Vicky el vikingo» es la primera versión con personajes reales de un célebre héroe entre los niños de todo el mundo, creado por el autor sueco Runer Jonsson, que dio pie a una popular serie de televisión japonesa en los años setenta. Producción alemana, combina el espíritu de aventuras de una saga nórdica con la inocencia de un mundo adulto contemplado desde la óptica de un pequeño. Vicky es un niño vikingo que vive con sus padres, Halvar e Ylva, en la pequeña aldea de Flak. Es un pequeño como los demás, aunque algo más miedoso y de constitución un tanto frágil. Su vida rutinaria cambiará, sin embargo, por completo cuando, después de unos sucesos terribles, sale con los adultos de su aldea y embarca con ellos hacia un destino salpicado de las más increíbles peripecias.
Su director, el uruguayo debutante en el largometraje Adrián Biniez, califica «Gigante» de subversión del modelo clásico de la comedia romántica, ya que al contrario de éstas, muestra el proceso en el que se ve atrapado uno de los dos: cómo descubre a la otra persona, cómo le cautiva y como se da cuenta de que se ha enamorado, cómo por fin se atreve a entrar en contacto con la persona real y no con su imagen. Premio Horizontes del reciente Festival de San Sebastián, fue ya acogida con unánimes elogios en el de Berlín, donde se hizo con el Oso de Plata, Gran Premio del Jurado, y con el premio a la mejor «opera prima». Su protagonista, Horacio Camandule, incorpora a Jara, un hombre tímido de 35 años, guardia de seguridad en un supermercado de las afueras de Montevideo que ve como su rutina cambia cuando conoce a Julia (Leonor Svarcas), una mujer de la limpieza.