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La captura de Cerbero
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Blog La captura de Cerbero - Juan Carlos Delrieu

Juan Carlos Delrieu

Alicantino, economista, con capacidad más analítica que intuitiva, una educada visión estratégica del mundo que nos rodea, aficionado al fútbol y, pese a todo, irracionalmente apasionado del Hércules!

Sobre este blog de Deportes

La más difícil tarea de Hércules era capturar a Cerbero en las puertas del Infierno. Se tuvo que sumergir en el inframundo, cruzándose con almas oscuras y mentes inaccesibles. No pudieron con él.


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  • 09
    Octubre
    2017

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    Alicante Deportes

    Loser time. La misma vieja historia de siempre

    Me parece un poco frívolo hablar del Hércules cuando España está sufriendo uo de los mayores problemas políticos de los últimos tiempos y una gran cantidad de españoles han salido a la calle a reclamar la unidad de nuestro país, representando a más de un 90% de la población partidaria de la defensa de los valores constitucionales. Por ello, está artículo será muy sintético, aunque crítico. Los resultados no dejan otra opción si queremos preservar la ilusión de los herculanos.. 

    Con respecto al Hércules, en primer lugar, es increíble que este equipo venga recibiendo un año tras otro, cerca del 40% de los goles a partir de faltas sacadas desde la misma zona desde donde el Villarreal nos ha ganado esta mañana. Es peor, incluso, que de ese 40%, una mayoría de goles se hayan producido en los últimos diez minutos de partido. Nadie ha sido capaz de trabajar para evitar ese tipo de goles tan reiterados como determinantes.

    En segundo lugar, después de recibir el gol del empate en el loser time (“tiempo de perdedores”), es decir, en los minutos que rondan el final de la primera parte o el inicio de la segunda, es claro que los equipos se desmoronan emocionalmente con lo que la probabilidad de ganar un partido en esas condiciones se hace muy difícil. Más difícil aún, es ganar cuando el Hércules carece de caracter y, además, solo ha disparado una vez a puerta en los primeros 23 minutos desde el inicio de la segunda parte. Un equipo sin capacidad de reacción.

    Finalmente, ha de reconocerse que el único gol del Hércules ha sido fruto de un error defensivo del Villarreal. Esto no le quieta méritos, pero desde luego tampoco es como para sentirse muy orgulloso ni para alabar el planteamiento del partido ni para celebrar un cambio de tendencia.

    En fin, este es el inicio más patético de las cuatro temporadas que lleva el Hércules en Segunda B. En la octava jornada, con Pacheta, íbamos octavos y teníamos 12 puntos, con Herrero, terceros y 15 puntos, con Tevenet, sextos y 13 puntos. Ninguno de ellos mereció llegar a Navidades y fueron despedidos entre enero y marzo del año siguiente al arranque liguero. Con Siviero, estamos en mitad de tabla con 9 puntos y a tres de los puestos de descenso.

    Muchos analistas se escudarán en la mala suerte, en la enfermería y la falta de delanteros, en el apéndice de Juli, etc, pero sería engañarnos a nosotros mismos. El equipo está mal planificado y el director deportivo es el responsable de este desbalance. Sin embargo, prescindir de Portillo, si eso fuera posible, que no lo es por razones obvias, no resolvería nada esta temporada.

    Ahora bien, lo que también es irrefutable es que este equipo no juega con garra en ninguna de las áreas, no tiene un estilo de juego bien definido, es incapaz de remontar una adversidad y algunos jugadores no deberían de ser ni siquiera convocados por mucha altura profesional que tuvieran en el pasado y, de todo ello, solo hay una responsable: Siviero.

    Es inadmisible que un director deportivo no consiga corregir un defecto congénito o defina una impronta. De la misma manera que es inaudito ver como este mismo entrenador se juega su futuro al confiar una semana tras otra, en jugadores como Samuel, que ni se esfuerzan, ni hacen bien su trabajo. El Hércules debe tener alternativas, aunque sea en el equipo juvenil, que suplan la aparente experiencia de estos renombrados jugadores con otros futbolistas con más genio, fuerza y compromiso. Eso lo debe hacer el director técnico. Pero si a estas alturas ya está dando muestra de falta de carácter, el Hércules no debería esperar hasta enero, febrero o marzo del próximo año, para corregir parte de estos problemas, si es que realmente queremos tener alguna oportunidad de disfrutar la promoción de ascenso al final de Liga.

    No esperemos hasta enero. ¿La salida del director técnico garantizará un cambio? No, por supuesto. Que la eventual salida de Siveiro sirva para darle un vuelco al equipo es solo una condición necesaria, pero en absoluto suficiente. Si el entrenador que se contrate, bajo criterios deportivos y con experiencia avalada (y no buscando el mínimo gasto posible), vuelve a decepcionarnos, es que poco se puede hacer con este equipo y la realidad volverá a apuntar a Portillo como el único responsable, pero vale la pena intentarlo no solo para que los aficionados podamos mantener alguna ilusión, sino porque todavía estamos a tiempo. Las cosas nunca se resuelven con pasividad ni con sentimentalismos. 

    Macho Hércules!

     

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