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La captura de Cerbero
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Blog La captura de Cerbero - Juan Carlos Delrieu

Juan Carlos Delrieu

Alicantino, economista, con capacidad más analítica que intuitiva, una educada visión estratégica del mundo que nos rodea, aficionado al fútbol y, pese a todo, irracionalmente apasionado del Hércules!

Sobre este blog de Deportes

La más difícil tarea de Hércules era capturar a Cerbero en las puertas del Infierno. Se tuvo que sumergir en el inframundo, cruzándose con almas oscuras y mentes inaccesibles. No pudieron con él.


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  • 11
    Septiembre
    2017

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    Alicante Deportes

    Cifras y letras. Un deja vú

    He tenido la oportunidad de ver o seguir todos los partidos que el Hércules ha jugado esta temporada y aunque solo han transcurrido cuatro jornadas y un partido de Copa, el Hércules no ofrecido, hasta ahora, señales que promuevan el optimismo ni aun cuando ha ganado.

    Permitirme esbozar este análisis a través de algunas cifras y letras.

    Cifras

    Que el campo del Cornellá es un terreno incómodo para jugar al fútbol puede ser cierto, pero el Hércules, desde que juega en esta nueva etapa de Segunda B, siempre ha logrado marcar, al menos un gol, en ese campo. Esta cuarta ocasión ha sido una excepción, por lo que la falta de gol no tiene nada que ver con el terreno de juego.

    Sabemos también que el Cornellá, siempre marca algún gol, gane o pierda sus partidos: de todos los partidos que ha jugado desde el año 2014 en su terreno (56 partidos en total), ha marcado, al menos un gol, en el 75% de ellos. Además, de estos 56 partidos, solo ha empatado a cero seis de ellos.

    ¿Qué quiero decir con esta información? Que es un suicidio jugar a mantener el empate a cero en un terreno de juego como este. Es una estrategia que por un error del equipo visitante o por el acierto local, no funciona en este campo, por lo que se hace difícil entender cómo se renuncia al mejor jugador del equipo sin tener un marcador claramente favorable (aunque visto el resumen del video del partido, no me extraña que el equipo se conformara con el empate: el Cornellá tuvo muchísimas más oportunidades de gol que el Hércules).

    Por otro lado, tampoco este año estamos provocando un elevado número de jugadas de gol. En cada partido no se crean más de cuatro o cinco ocasiones claras que, además se desaprovechan por no tener un buen rematador. En las temporadas anteriores el Hércules necesitaba un promedio de once oportunidades para marcar un gol. Es decir, aproximadamente, un 10% de acierto. Este año es posible que ese porcentaje haya aumentado porque llevamos cuatro goles en Liga, y no se habrán creado en todos los partidos más de 20 oportunidades. En cualquier caso, un equipo al que, cada vez más, le cuesta generar oportunidades.

    Lo preocupante, igual que las pasadas temporadas, es que, de esas 20 oportunidades, el 80% han salido de las botas de Juli (lo mismo que ocurría con Javi Flores en las dos temporadas anteriores y con David González hace tres años). Es decir, el Hércules solo funciona cuando tiene a un punta de contrastada calidad en el campo. ¿Tan difícil es verlo? ¿Qué podría ocurrir si el Hércules tuviera un buen centrocampista que repartiera juego (un rol que solo funciona, muy pocas veces, con Miñano), que le hiciera llegar buenos balones a Juli y a otros jugadores? O, por el contrario, ¿qué podría ocurrir si Juli, se lesiona? Bueno,… esto lo sabemos porque el Hércules de las pasadas temporadas solo fue efectivo, es decir, ganó el 80% de sus partidos, cuando Javi Flores estaba en el campo (igual que cuando se fichó a David González en el mercado de invierno). Demasiada dependencia de un jugador clave que, sin embargo, potenciaría sus virtudes con un centrocampista que mire hacia adelante, que reparta juego y abra espacios.

    En definitiva, se ha vuelto a diseñar un equipo con los mismos defectos y vulnerabilidades que en pasadas temporadas. Una defensa débil, sin carácter. Un centro del campo plagado de jugadores de corte defensivo, pero con solo Miñano, que repite, y Juli como jugadores dedicados a la creación de juego. Y una delantera que no mejora lo que se tenía (el porcentaje de errores de Carlos Fernández, es similar a los de Portillo, Mariano, Berrocal). De hecho, el Hércules prácticamente repite los registros de la temporada 2015-16.

     

    … y letras

    Los optimistas podrán argumentar que solo estamos a cuatro jornadas del arranque de Liga, que en temporadas anteriores el Hércules tampoco ocupaba posiciones de liderazgo a estas alturas de la temporada, que el equipo está en construcción o que, como suelen argumentar los directores técnicos, la mala suerte y los errores puntuales nos han privado de mejores resultados. Otros, más resignados, dirán que la culpa la tiene el IVF por extender innecesariamente una incertidumbre que ha frenado la correcta construcción del equipo.

    Sin embargo, más allá del optimismo o del pesimismo, lo que es cierto, es que los equipos que quieren ser líderes lo demuestran desde el primer minuto y así lo perciben sus aficionados. Un liderazgo que se transmite en palabras y hechos. Sin embargo, las “letras” de Siveiro, no pueden ser más desafortunadas: “… saldremos a ganar, pero aún nos queda camino por hacer…”, “… esperemos conseguir los tres puntos contra el Sabadell…”, “… no nos podemos fiar del Lorca…”. Y para rematar, llega Samuel (que será el primero, pero no el único) con unas declaraciones de gran motivación para los seguidores: “… la Copa es atractiva, pero lo importante es la Liga …”. Para mí, estas declaraciones no son dignas de un líder. Imaginémonos algo parecido en una convención de ventas, donde el director de operaciones o el comercial, salgan diciéndole a sus compañeros y a la prensa, “… acabamos de lanzar un buen producto, aunque podría ser mejor, no obstante, tampoco hay que fiarse de la competencia, ellos saben manejar la venta de sus productos muy bien, en algunas zonas, por lo complejas que son, incluso mejor que nosotros, pero trataremos de hacer todo lo posible por aumentar nuestra presencia y con ellos las ventas. Al fin y al cabo, lo im portante es seguir vendiendo los productos tradicionales …”. Sobra añadir, cuál será la decisión de ese Consejo de Administración.

    Los hechos, … también apuntan a lo mismo: un entrenador que aparenta falta de carácter, que prefiere la contención a la creación (recordemos la alineación contra el Lorca), que se conforma con aprovechar la envergadura de su delantero centro en los saques desde nuestra portería para extender el balón en el campo, aunque no haya nadie que pueda recibir ese último pase (al igual que hacía Tevenet con Berrocal) o que muestra una aparente sensación de satisfacción cuando trata de contener un resultado apretado, como ocurrió contra el Alcoyano o el Cornellá, en lugar de ratificar la victoria.

    En fin, un Portillo que parece haber aprendido solo de Dani Barroso. Un Siviero que, por ahora, reitera en los errores y debilidades mostradas por sus antecesores (Pacheta, Manolo Herrero o Tevenet). Un Juli que sustituye a Javi Flores (y para el que tampoco tenemos un reemplazo). Un deja vú. Una sensación que nos permite anticipar cómo puede acabar esta nueva temporada. Ojalá tengan más acierto los optimistas, pero las señales no son buenas, tampoco los mimbres, ni, hasta ahora, los resultados.

    Macho Hércules!

     

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