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Escritor entusiasta de las causas más desfavorecidas de nuestra sociedad.


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  • 04
    Septiembre
    2017

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    SOCIEDAD Alicante

    PONIENTES LASTIMOSOS

    Percibimos en estos días previos a la cacareada consulta plebiscitaria en urnas no autorizadas, la opción intimidante de la figura de la Independencia de Cataluña de España, y yo que creía que los países tendían a unirse en conglomerados de diversos países para afrontar mucho mejor esta moda de la globalización. Pero no, por el momento una ruidosa parte de Cataluña aspira como la ilusión de su vida, al separatismo que es o representa lo máximo, y lo hacen sin dudar que su postura minoritaria puede dar paso al derrumbe por provincias o regiones de esta nuestra España.
    Cataluña ahora mismo se asemeja a esa noche sin luna donde brillan de motu proprio las titilantes estrellas. Y con su postura separatista aúpan, pegan al sillón de la Moncloa al ínclito Rajoy, el presidente del Gobierno de España más impopular que ha existido en este país en la última década. Ambos dirigentes políticos, Rajoy y Puigdemon andan de la mano en eso de ser ponientes lastimosos que no van a ninguna parte. Son tercos, no desandan los caminos equivocados ni se conmueven de esos cientos de miles de sueños no realizados de todas aquellas gentes que bajo sus gobiernos soportan estoicamente sus desaguisados.
    Nieblas de tristeza recorren nuestro país a la espera de que en el presente esa parte de Cataluña que quiere separarse recobre cordura y mire más allá de sus narices. Su independencia me recuerda a aquellos soldados que se daban un tiro en su propio pie en su vano intento por eludir el frente de batalla. Cordura señores catalanes, que no tengamos que ayudarles luego a buscar esos pedazos de su memoria. La culpa siempre crea remordimientos. Menudo berenjenal en el que nos están metiendo, cuidado, que el capitán Rajoy ni siente ni padece. Y nosotros que creíamos que España va bien.

     

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