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El cofre de mis tesoros
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Blog El cofre de mis tesoros - Moisés Aparici

Moisés Aparici

Escritor entusiasta de las causas más desfavorecidas de nuestra sociedad.


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  • 07
    Abril
    2017

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    SOCIEDAD Alicante

    OJOS VELADOS

    Desde niño he sostenido rechazo por mi gordura o el que me señalasen con el dedo por la religión que profesaban mis padres, luego por el equipo de fútbol de mis amores y, últimamente por el partido político al que pertenecía, lo que me lleva a pensar que de alguna manera todos nos movemos en la vida con ojos velados. Vuelve la denominada Semana Santa con sus pasiones desbordadas, romerías, golpes de pecho y renovación de nuestras convicciones, y pienso que igual también sostengo ojos velados, pues cuanto más intento fijarme en cómo reaccionan tantos millones de españoles adictos a su fe, más creo que mi mirada se encuentra velada ya que no percibo tanta fe como cabría esperar a tanto movimiento de masas, más bien observo cantidad de devoción en las tradiciones locales que resuenan y engrandecen cada pueblo o capital en tanto la inmensa mayoría se apunta al espíritu festivo vacacional que acarrea algunos eventos.
    Hay cosas que no cambian, sostienes propia opinión de las cosas pero la prudencia o el ostracismo al que la fuerza de aquello que críticas o cuestionas termina pasándote factura. Así llega un día en que la oscuridad de la confusión de ideas que reprimes te llega a falsear los sentidos, no así las convicciones. Pero eres prudente, persona normal a la que nunca instruyeron en el odio o enfrentamiento a los demás, lo que no quita que también sufras cada día mirándote en el espejo del mundo. Una cosa sí sé: diferencio entre lo público y lo privado; que la religión tiene su lugar indicado en sus propias iglesias, y que frente a lo que nos afecta u oprime, el reloj sigue desgranando los minutos y el decurso de nuestra vida va unido al avance de esos minutos. Manifestaciones multitudinarias de fe, que en muchos casos no dejan de ser más que vientos del alma.

     

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