Blog 
¡Bien hecho! …¿o no? Una visión estratégica del fútbol
RSS - Blog de Juan Carlos Delrieu

El autor

Blog ¡Bien hecho! …¿o no? Una visión estratégica del fútbol - Juan Carlos Delrieu

Juan Carlos Delrieu

Alicantino, economista, con una capacidad más analítica que intuitiva, una educada visión estratégica del mundo que nos rodea, aficionado al fútbol y, paradojicamente, apasionado del Hércules de Alicante CF. Encantado de recibir comentarios e intercambiar opiniones en juan.carlos.delrieu@gmail.com

Sobre este blog de Deportes

Dice Sir Alex Ferguson "Para un jugador de fútbol –y para cualquier ser humano– no hay nada más satisfactorio que escuchar: ¡bien hecho! Esta frase exige liderazgo, organización, esfuerzo, trabajo en equipo, táctica, etc, es decir, elementos ligados al mundo de la empresa y de la estrategia. ...


Archivo

  • 11
    Octubre
    2016

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    Alicante Deportes

    Señas de identidad: el Hércules aburre aún cuando gana

    Me comprometí a que en esta sección se diseccionarían los partidos con algo más de profundidad de la que se consigue cuando se valoran los únicos indicadores que siempre se manejan en el fútbol: los goles y las victorias. Y a ello, me voy a dedicar, pero no puedo esconder mi enorme satisfacción por la victoria del sábado frente al Lleida, aunque el partido se haya hecho largo y aburrido.

    El Hércules volvió a repetir un partido similar a los que lleva jugando esta temporada en el Rico Perez: el primer gol se produjo después de lanzar hasta once veces a puerta; fue tremendamente efectivo: marcó dos goles de los tres disparos entre los palos que realizó durante los noventa minutos; y, desperdició la primera parte con un soporífero manoseo del balón, sin profundidad ni verticalidad y con más imprecisiones que en otros encuentros.

    A Tevenet, le gusta el concepto de “alargar los partidos”, “madurarlos”, yo me atrevería a añadir que a “sazonarlos” porque si no fuera por el toque de pimienta que de vez en cuando le ponen Chechu Flores, Nieto, Javi Flores y este año, de manera intermitente, Espinosa, los partidos agotarían su tiempo sin poder deleitarnos con la dulzura de una fruta madura, es decir, con el triunfo. Ocurrió contra el Llagostera, volvió a repetirse contra el Eldense, a pesar de los cinco goles que el equipo materializó y ocurrió, de nuevo, el sábado contra el Lleida. Un partido, este último, en el que sólo se produjeron trece tiros en noventa minutos (y, de ellos, solo tres fueron a puerta): siete en la primera parte, mansos, inocentes, inservibles, y sólo dos de ellos con algo de sazón; el resto de lanzamientos se realizaron en la segunda parte y si no fuera por el sabor que Chechu Flores, ayer en colaboración con Espinosa, le sabe poner a los goles, habríamos acabado con un insulso empate a cero. Y después de los goles nada.

    Quedaban veinte minutos, pero se volvió al toqueteo sin ambición, al fútbol raquítico. Sin pensar que hay que enviar señales al resto de equipos y que esa seña de identidad debería ser que los equipos que vengan al Rico Perez asuman que tienen una elevada probabilidad de perder y, si es posible, por muchos goles. Los contrincantes del Hércules deberían visitar el Rico Pérez con miedo, como les ocurre a la mayor parte de los equipos de Primera cuando visitan el Santiago Bernabéu o el Camp Nou.

    El Hércules de Tevenet aburre aún cuando gana porque le falta autoridad y dirección. Le cuesta ir a por los partidos desde el inicio porque prima el control al riesgo de la ambición. Porque Javi Flores, el único creador que tenemos en el equipo, se empeña en jugar demasiado arriba y muchas veces por los costados del campo, convirtiéndose en un delantero más y perdiendo, así, la opción de repartir juego en profundidad o hacia las bandas. Porque los pocos centros con peligro que se realizan desde los extremos, no encuentran rematador ya que el delantero centro del Hércules está más preocupado por fajarse con los defensores y evitar un contraataque que por marcar. Todavía no muestra el espíritu de líder que a un equipo como el Hércules se le supone.

    Un líder es bueno en una gran parte de sus atributos. El Hércules de Tevenet se conforma sólo con sobresalir en el control (aunque eso no garantice la victoria) y confía en el chispazo de sus delanteros, pero no construye en esquema de juego basado en el control para la creación, para multiplicar las oportunidades ni para capitalizar lo mejor de cada jugador. Por eso, uno de los mejores descubrimientos de Tevenet ha sido colocar a Checa entre la defensa y el medio campo, ejerciendo una labor extraordinaria para defender un resultado pero no para potenciar los lanzamientos a puerta.

    Ojalá contra el Cornellá en el partido de Copa, el Hércules acreciente los disparos a gol y siga siendo tan efectivo como hasta ahora. El encuentro no puede ser más igualado: el Hércules ha ganado tres partidos en casa y el Cornellá ha ganado tres partidos como vistante, demostrando unas cartas similares al Hércules, es decir, una defensa sólida y un equipo que aprovecha las ventajas del contra ataque. Por eso, solo nos separan dos puntos en la clasificación. Eso supone que si el Hércules “alarga el partido” corre el riesgo de encajar algún gol y pondrá en dificultades la clasificación para la siguiente ronda.

    Menos mal que siempre queda la simpatía y el humor. Contra el Lleida, el Rico Perez tuvo una de las entradas más flojas desde el inicio de temporada. Yo tuve que ir con un sobrino con el que estoy empeñado en que se haga tan forofo como yo. Cuando le fui a sacar su entrada para Tribuna Alta, la señorita de taquilla va y me dice, “¿Quiere el asiento par o impar?”. Por lo menos, la atención al cliente es de Primera!!!

    Macho Hércules!

     

    Denunciar
    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook