J. MARÍN
A mediados del pasado mes de febrero operarios del Ayuntamiento de Benidorm llevaron a cabo la tala de cerca de un centenar de pinos plantados en la calle Calpe, una vía cuyo diseño ya estaba contemplado en el Plan General de 1990. Esta actuación motivó ayer la airada protesta del grupo municipal socialista, cuya edil Mariola Fluviá y portavoz Agustín Navarro la tildaron de "ilegal". Los socialistas añadieron a su crítica, las "numerosas" quejas vecinales que los residentes de la zona les habían transmitido. "Es incoherente que programen y celebren el Día del Árbol y por otro lado talen estos pinos".
El gobierno local tardó poco en responder a la oposición. El portavoz Antonio Pérez mostró un informe técnico en el que se constataba la presencia de una plaga de cochinilla y procesionaria "que ha producido una fuerte defoliación de la masa arbórea". El informe recomienda "una tala rápida de los ejemplares pequeños y medianos, así como quemar los restos de poda para evitar la propagación y proliferación de la plaga". Asimismo, se aconseja que los trabajos "se realicen de forma urgente".
Pérez precisó por su lado que los socialistas habían pedido antes esa misma actuación, así como los vecinos. El el lugar en que se ubicaban los pinos irá una avenida con cuatro carriles por lo que "los pinos tenían las horas contadas desde hace mucho".